Los accidentes ocurridos en el Tren Interoceánico “no son fortuitos” y obedecen a una construcción apresurada y con material de mala calidad, consideró la senadora del PRI, Claudia Anaya.
Luego de que el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec informa que la noche del 14 de julio se presentó un percance ferroviario que involucró dos unidades articuladas de un tren de carga, integradas por dos carros cada una, sin que dejara personas lesionadas ni afectaciones a la población, la legisladora recordó que los especialistas advirtieron sobre los riesgos en la construcción y no se les hizo caso.
“Estas situaciones no son fortuitas. Se estuvo advirtiendo durante todo el proceso de la construcción por parte de especialistas, topógrafos, ingenieros, que estuvieron advirtiendo varias cosas: el terreno sinuoso, la prisa con la que estaban haciendo las cosas”, dijo.
Incluso recordó que hubo algunas conversaciones filtradas en las que empresarios señalaban la mala calidad del material que estaban utilizando, “parece que por presuntos actos de corrupción”.
Enfatizó que en la construcción de este tren también estuvo involucrado Gonzalo López Beltrán, quien tuvo un cargo honorario en la construcción del Tren Interoceánico y aunque consideró que no tiene ninguna responsabilidad legal por los descarrilamientos, su responsabilidad es moral.
Claudia Anaya refirió que en la Auditoría Superior de la Federación, también se señalan las compras a sobreprecio de varios de los insumos como el balasto y los rieles de los trenes, así como el uso de los tanques viejos.
No obstante, para la senadora priista, “lo malo aquí es que la Fiscalía General de la República (FGR) va a tratar de buscar cualquier responsable menos los que fueron”.
