WASHINGTON. Mitt Romney, el virtual rival republicano de Barack Obama en las elecciones de noviembre, consiguió durante el pasado mes de abril, situarse a la altura del presidente en fondos recaudados, según datos de ambas campañas.

 

Romney, ex gobernador de Massachusetts, parece haberse puesto al nivel de Obama tanto en intención de voto como en fondos recaudados para su campaña, al conseguir en el mes de abril 40.1 millones de dólares (520 millones de pesos), ligeramente por debajo de los 43.6 millones del presidente Obama (567 millones de pesos).

 

Las contribuciones a nombre de Romney se dispararon en abril tras haber sumado 12.6 millones de dólares en marzo (164 mdp).

 

Aunque Obama le ha llevado la delantera en recaudación de fondos en lo que va de año, Romney cuenta con el apoyo de los polémicos grupos independientes conocidos como Súper PAC, que no están sujetos a límites de fondos por la ley electoral y no cuentan en el cómputo del candidato, aunque estas organizaciones simpatizan con ellos.

 

La campaña de Romney cuenta con unos 61.4 millones de dólares en efectivo (798 mdp), pero, según el diario Politico, si se suman los fondos de los súper PAC favorables a él, ha acumulado hasta 402 millones de dólares (5,226 mdp).

 

Obama lleva la delantera en el dinero disponible directamente a nombre de su campaña con 147 millones de dólares (1,911 mdp), y si se suma el apoyo de su único súper PAC, cuenta con 304 millones de dólares (3,952 mdp).

 

El baile de números para pagar anuncios, publicidad exterior o eventos de campaña podría llegar según se aproxima la fecha de las elecciones a los 800 millones de dólares para Romney (10,400 mdp), y los 750 millones para Obama (9,750 mdp).

 

Como las últimas encuestas además dan un empate técnico en intención de voto entre Obama y Romney, contar con un buen dinero de campaña puede ser clave para desacreditar al rival o exponer sus fallos.

 

El aspirante republicano, que ha visto a todos sus rivales apartarse de la campaña, puede acumular hoy, en las primarias de Arkansas y Kentucky, un importante número de delegados y situarse a tiro de piedra de los mil 144 que necesita para proclamarse automáticamente rival oficial de Obama en las presidenciales de noviembre próximo.