¿Te imaginas que en España se hablara inglés? ¿Te imaginas que en lugar de paella o cocido comiéramos hamburguesas o hot dogs? Lo digo porque después de Venezuela ya podría pasar cualquier cosa con el quebranto del derecho internacional.

Tras la captura del terrible dictador que es Nicolás Maduro —que deberá pagar sus penas durante muchos años en la cárcel— Donald Trump abrió la veda de la invasión. Ahora la mira está en Cuba y tal vez —no es descabellado pensarlo— también en Groenlandia.

En los últimos días han llegado soldados daneses; la mega isla groenlandesa pertenece a Dinamarca.

Trump ha sido muy claro. O se queda Estados Unidos por las buenas o por las malas con la isla. O compra Groenlandia —ya lo intentó en los años cuarenta el presidente Truman por cien millones de dólares— o invade la isla. Y cada vez suenan más algunas de estas dos ideas. Y si eso ocurriera, entonces tenemos un auténtico problema. Porque cómo le decimos al presidente chino Xi Jinping que no invada Taiwán cuando Estados Unidos quiere hacer lo mismo en Groenlandia, o cómo le decimos a Vladímir Putin que no puede invadir Ucrania cuando está viendo lo que Trump hace en Groenlandia o lo que hizo en Venezuela capturando al tirano.

Lo que sí es claro es que el nuevo orden mundial va a imponer la ley del más fuerte, la ley de la selva.

Mataron al derecho internacional y eso no se puede reemplazar.

 

      @pelaez_alberto