Los Emiratos Árabes Unidos representan a un país con una gran influencia en toda la región de Oriente Medio. Su situación geoestratégica es privilegiada. Bien lo sabe Gran Bretaña, que ejerció el poder durante una parte importante del siglo XX.
Es fácil saber el porqué. Por una parte, la inmensidad del petróleo y el gas que corrían y recorrían las venas del subsuelo emiratí, y que el Reino Unido exprimió de manera contundente. Por otra, porque los emiratos significaron la llave, junto con Irán y Omán, para que pudieran pasar los barcos petroleros por el estrecho de Ormuz, un estrecho por el que pasaron y pasan todos los buques petroleros de Omán, Qatar y Bahréin, cargados de barriles de petróleo.
Además, han tenido un papel preponderante en la pacificación de Oriente Medio, con cuitas que nos afectan a todos. No hay más que recordar el terrorismo islámico o las trabas que existen entre Israel y Palestina, y que lastran a medio planeta. Los Emiratos Árabes Unidos no han dudado en apoyar los derechos humanos del pueblo palestino, así como el reconocimiento de su Estado. Pero eso sí, juegan a un doble juego. Por otra parte, los Emiratos Árabes Unidos son uno de los principales aliados de Estados Unidos y de muchos países occidentales, y sus relaciones con Israel, a pesar de ser lejanas, no son malas del todo.
Estos son los Emiratos Árabes Unidos, tal vez escondidos y desconocidos en el mapa de Oriente Medio, pero con un gran peso específico.
@pelaez_alberto
