¿Dónde quedó la grandeza de la política mundial? Hubo un tiempo en que una generación de dirigentes concebía proyectos con horizonte global. Eran políticos que aspiraban a algo más que administrar lo inmediato; querían moldear el futuro.

En el siglo XIX, Benjamin Disraeli consolidó el Imperio británico. En Europa, visionarios que soñaron con una comunidad unida impulsaron la CECA, luego la Comunidad Económica Europea y, finalmente, la Unión Europea. Robert Schuman y Jean Monnet fueron dos de esos artífices, junto con Alcide De Gasperi, Winston Churchill y Konrad Adenauer, pioneros de la arquitectura política del continente.

Fueron grandes pensadores políticos, los primeros que vieron una política nueva que mirara hacia el futuro y hacia el progreso.

Incluso en tiempos recientes aparecieron figuras de esa estatura. La ex canciller alemana Angela Merkel entendió que la responsabilidad moral de su país exigía una política solidaria para acoger a cientos de miles de sirios que huían de la barbarie del Estado Islámico. Isaac Rabin, Shimon Peres y Ehud Barak comprendieron que la vía para alcanzar la paz pasaba por la negociación. Todos ellos, hombres y mujeres con sentido histórico, trascendieron su tiempo.

Hoy adolecemos en el planeta de este tipo de políticos. Hoy son políticos de bolsillo, políticos que entienden el bien común y global desde la perspectiva individualista. Primero se miran el ombligo y luego el del resto. Buscan el “proceso” de saber que tienen su sueldo asegurado y luego el de los demás.

Así no. Así no se puede ¿Dónde quedaron los auténticos políticos? Alguna vez volverán, o esperemos que así sea. De otra manera no tenemos escapatoria.

 

     @pelaez_alberto