A 50 años de conmemorarse el inicio del movimiento estudiantil de 1968, la estela que recuerda el asesinato de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas no ha recibido mantenimiento en aproximadamente 10 años, aseguró el dirigente de la Coordinadora de Residentes de Tlatelolco, Cuauhtémoc Abarca Chávez.
En un recorrido por el lugar, se observó que la parte trasera del monumento está grafiteada, la placa de bronce que tenía datos de la misma ya no existe, y la base donde está colocada tiene deteriorados los escalones, faltan algunos pedazos y a la iluminación ya no funciona.
La estela, con nombres de algunos de los estudiantes que fueron asesinados en ese lugar hace cinco décadas, tiene un tono oscuro en la parte superior, mientras que en zona más baja, a pesar de ser cantera, se pintó con un tono similar al color original de la piedra, pero el contraste es notorio entre ambas partes.
En la delegación Cuauhtémoc se informó que el memorial se interviene antes de cada aniversario, pero que ante la queja vecinal, este año se hará meses antes del 2 de octubre.
Abarca Chávez criticó que las autoridades delegacionales nunca han considerado, como parte de sus responsabilidades, el darle mantenimiento a ese monumento, enclavado en lo que se conoce como la plaza de las Américas.
De hecho, en frente de la estela se ubican 33 astas banderas que recuerdan la firma del Tratado de Tlatelolco para la no proliferación de armas nucleares en América Latina y el Caribe, y que también están en desuso, afirmó, pues ni siquiera se utiliza para izar las banderas las naciones firmantes.
‘La piedra del 68’
En Insurgentes Sur esquina con Félix Cuevas, justo enfrente de la tienda departamental de esa esquina, hay un pedestal con una roca, es conocido como “la piedra del 68” y marca el sitio hasta donde llegó una manifestación proveniente de CU, y encabezada por el entonces rector Javier Barros Sierra, “en defensa de la libertad y de la dignidad nacional”, el 1 de agosto de 1968.
El pedestal que sostiene la roca está oxidado y grafiteado por completo, la placa conmemorativa de su colocación el 1 de agosto de 1998 persiste, pero es evidente la falta de mantenimiento.
Al respecto, la Agencia de Gestión Urbana (AGU) rechazó que sea la encargada de atenderla, aun cuando se ubica en una vialidad primaria.
Indicaron que ese tipo de infraestructura está a cargo de la secretaría de Cultura; sin embargo, en esta última al solicitar información expresaron que no les corresponde su mantenimiento, pero que indagarían al respecto e informarían en cuanto tuvieran respuesta.
