A muchos de Morena les ha dado súbitamente un ataque de orden.

Los ejemplos son muchos y el espacio breve.

Por lo tanto, citemos dos botones de muestra.

Pablo Gómez ha sido un diletante de las posiciones políticas a lo largo de su vida.

Transitó de una Legislatura a otra como diputado local y federal plurinominal de la Coalición de Izquierda, el PSUM y PRD.

Y en representación de una u otra organización, estaba lo mismo en la Comisión Federal Electoral IFE o su sucedáneo INE.

Con escaño o nombramiento partidario, desempeñaba posiciones de privilegio y recibía emolumentos suficientes para vivir, aunque por condición y acumulación no los necesitara.

Pero hoy el INE le estorba.

-Es anacrónico -dice.

No lo era hasta que le sirvió.

Hoy busca su desaparición para sustituirlo -éste sí moderno a ojos de la 4T- con un agrupamiento incondicional del Morena y a su caudillo.

CHÍGUIL: NO A LA MEMORIA

Otro fenómeno lo vemos con Claudia Sheinbaum.

La izquierda, a pesar de haber prohijado ese esperpento llamado José Luis Abarca, principal sospechoso de los crímenes de Iguala cuando fue alcalde, impulsó protestas de todo tipo.

Una de ellas son los antimonumentos.

Las causas son muchas en este país de desgracias políticas, ineficiencias administrativas y maldiciones gubernativas.

Hoy esas expresiones de protestas son cosa mala si los señalan.

Por eso la alcaldía Gustavo A. Madero se desautoriza la instalación de un antimonumento en reclamo de justicia a 11 años de aquellos 12 muertos y 16 heridos del antro New's Divine.

Con un dato: aquel 20 de junio de 2008, el delegado era Francisco Chíguil, y debió pedir licencia para facilitar una investigación jamás cumplida.

Hoy el mismo Chíguil es alcalde de Gustavo A. Madero -y por lo tanto no es aceptable una presión contra sí mismo- y el ex jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, despacha en la cancillería.

Al escenario se ha subido la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, quien respalda a su edil y pide orden en los antimonumentos.
Magnífico.

Por justicia, ¿quitarán los montados contra ex gobernantes adversarios suyos?

REUNIÓN JOAQUÍN-BERISTAIN

1. En su gira por Quintana Roo, Andrés Manuel López Obrador tendió un lazo de tolerancia entre dos ex aliados y ahora adversarios políticos.

Los congregó, medió y les pidió trabajar juntos a la alcaldesa de Playa del Carmen, Laura Beristain (Morena), y el gobernador Carlos Joaquín (PAN-PRD).

La actividad pública, les advirtió, comprende la coordinación entre los tres niveles de Gobierno para servir a toda la población.

2. Registremos el dato:

Los periodistas somos culpables de la violencia creciente en la Ciudad de México porque damos información sobre el aumento en los delitos de todo orden.

A ver si la procuradora Ernestina Godoy nos informa qué comunicador aportó las armas de los muertos de ayer e impulsó a los criminales.

3. Llamado a ser estrella sindical del sexenio, el dirigente minero Napoleón Gómez Urrutia insiste en la intervención de Altos Hornos de México por el Gobierno.

Está esperanzado, y dice no ir mal, en esa acción para combatir la corrupción y salvar a la empresa y las fuentes de empleo.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de 24 HORAS.

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