En los últimos días ha habido una lista de conflictos de seguridad que revelarían la pérdida del control del Estado sobre la violencia criminal:

Retienen a 14 policías en Puebla y los intercambian por armas decomisadas.

En Tepalcatepec, Michoacán, los habitantes desempolvan cientos de armas de alto calibre para defenderse de criminales.

Publicidad
UNAM 475 años

En este municipio, el pueblo quedó a merced del ataque del Cártel Jalisco Nueva Generación. Los militares no pueden intervenir y las Policías estatales simplemente no quieren actuar por miedo o por complicidad.

Las investigaciones de un colectivo de periodistas sobre el asesinato de la periodista Miroslava Breach han mostrado la incapacidad de autoridades federales y estatales de Chihuahua.

En CDMX despidieron a El Pepe, presunto narcomenudista en Alvaro Obregón, con 50 disparos al aire.

Jueces están liberando a acusados del secuestro y asesinato de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa por errores en procedimiento, no por inocencia.

Estudiantes de una normal de Chiapas llegaron a Palacio Nacional a instalar en el Zócalo un campamento y fueron rechazados por policías militares que custodiaban el lugar; los estudiantes atacaron a los policías con palos e hirieron a tres. Ninguna autoridad levantó cargos.

La crisis de seguridad le corresponde a gobernadores y alcaldes porque 95% de los delitos son de fuero común; autoridades locales ignoran llamados del Presidente a que reorganicen a sus policías.

La Guardia Nacional no puede resolver la crisis de seguridad por delitos locales porque carece de facultades para investigar y generar inteligencia.

El secretario federal de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, reveló que hay cuando menos 50 municipios (de 2 mil 458 existentes) que están infiltrados por el narco.

La crisis de feminicidios fue ignorada por autoridades de todo el país.

 

Y son apenas unas pinceladas de la crisis de seguridad pública/interior/nacional.

 

Zona Zero

Xochimilco, podrido en la zona de las trajineras: inseguridad, asaltos, extorsiones a turistas, agresiones contra visitantes, mafia de bicicleteros, control obligatorio de estacionamientos olor a mingitorio, abusos de vendedores y ninguna autoridad policiaca que ponga orden.

 

(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

 

[email protected]
www.seguridadydefensa.mx
@carlosramirezh