Iris llevaba dos días sin comer, y aunque ansiaba un bocado, lo que más le dolía era ver llorar a sus cinco hijos porque “las tripas les reventaban de hambre”.

Buscó algo en su cocina, pero no había nada, hizo llamadas para pedir dinero prestado y poder comprar una caja de leche para el más pequeño, pero nadie estaba disponible,.

Iris se dedica a vender celulares, su esposo tuvo que salir a trabajar fuera entre esta pandemia, pero no ha logrado mandar el suficiente dinero para los múltiples gastos.

Calmó a sus niños con agua y algunas tortillas, y trató de dormirlos en lo que pensaba qué hacer. Lloró por varias horas hasta que vio su celular y en un grupo de amigas, una mostró el platillo que degustaría y preguntó qué comería el resto.

Iris, sin más, escribió “No cocinaré nada hoy, ni tengo dinero, no sé qué le daré a mis hijos”.

El mensaje conmovió al grupo, que movió a las redes sociales para compartir la historia.

Esta mujer mostraba la realidad de miles de familias veracruzanas y mexicanas que son víctimas de la pandemia.

Al final, Iris recibió decenas de mensajes e incluso hubo quien pidió su cuenta para hacerle un depósito, a fin de que pudiera comprar despensa y darle de comer a sus hijos, menores de edad.

 

LEG