José Ureña

Los mexicanos asistimos a tres funerales.

El primero es el del Poder Judicial.

Su presidente Arturo Zaldívar encaminó una decisión de la Sala Superior más cercana a los intereses del Poder Ejecutivo que a los de la Constitución y la ley.

El segundo es la intención enunciada en el Trife para ir contra sus propias decisiones.

Y el tercero es la desaparición del histórico Fonden, ejemplo elogiado y copiado en el mundo.

Lo primero nos deja ayunos ante el vasallaje presidencial cuyos afanes arrasan órganos autónomos y con ellos a nosotros.

Poco importan otras consideraciones.

La tutela de la Carta Magna está puesta en once ministros, seis de los cuales han renunciado a su función: Arturo Zaldívar, Juan Luis González Alcántara, Margarita Ríos Farjat, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Yasmín Esquivel Moss y Alberto Pérez Dayán.

Con su voto hundieron la ponencia de Luis María Aguilar y la digna posición de él y Javier Laynez Potisek, Jorge Mario Pardo Rebolledo y Norma Piña Hernández.

Queda para la historia su sentencia con sus inevitables secuelas.

TRIBUNAL AL GARETE

Distinto es lo del Tribunal Electoral.

Ha tenido un cúmulo de desaciertos en torno a la vida de los partidos políticos y hoy el turno es de Morena.

El organismo presidido por Felipe Alfredo Fuentes Barrera ha dado un seguimiento sinuoso a la situación imperante en el partido presidencial.

A esta circunstancia no escapa el INE de Lorenzo Córdova, pero éste ha debido ceñirse a ordenamientos del Tribunal.

Y cuando la consulta estaba lista para sustituir a Alfonso Ramírez Cuéllar, una voz poderosa del más arriba ordena dejar las cosas sin cambio.

Ni Porfirio Muñoz Ledo ni Mario Delgado ni nadie más aunque tenga las simpatías de los militantes y pueda encarrilar a un partido sin orden.

El Tribunal no confía ni en sus decisiones.

EL HISTÓRICO FONDEN

La suerte del Fonden puede quedar sellada hoy.

Nacido a finales del siglo pasado, ha sido ejemplo y modelo para muchos países e inclusive organismos multilaterales: Banco Mundial, OCDE, ONU…

Ernesto Zedillo, hombre previsor, vio cómo las emergencias lo tomaban sin dinero y era necesario reetiquetar recursos.

Decidió acabar con ello y convino en crear un fondo anexado al Ramo 23 y así operó durante más de dos decenios…

Hasta la orden presidencial de hacerse de sus ocho mil millones de pesos para atender otros objetivos de su propio interés.

En 20 meses, bajo el mando de David León Romero, mejoró sus reglas de operación y, con menores fenómenos naturales a los años previos, disminuyó el gasto.

El reporte habla de cuatro mil 750 millones de pesos ejercidos en 2019 contra 14 mil 839 del año previo.

Y no era desatención.

En 2019, ante varias tormentas tropicales, el gobernador quintanarroense Carlos Joaquín agradeció el apoyo puntual.

-No nada más hubo menos trabas burocráticas, sino que León Romero recorrió personalmente todas las zonas afectadas –me dijo.

Cosas de la vida: Carlos Joaquín atiende emergencias por la tormenta Gamma y esta noche a la medianoche lo atacará en categoría 3 el huracán Delta.

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