El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), José Ángel Córdova Villalobos, aseguró que más del 95 por ciento de las escuelas normales del país está funcionando correctamente.
En entrevista, dijo que sólo las escuelas normales de Oaxaca se han sumado “de manera solidaria” a las protestas de normalistas de Michoacán, quienes se oponen a la reforma curricular de las normales, aunque precisó que los estudiantes oaxaqueños “de repente están, de repente no están”.
“En general, en prácticamente la mayoría de las normales, no puedo decir el 100 por ciento pero sí más del 95 por ciento está funcionando correctamente, y así vamos a seguir funcionando”, resaltó.
Así mismo, destacó que no heredará el conflicto con estudiantes de Michoacán a Peña Nieto ya que se resolverá en breve.
Al término de participación en la ceremonia de entrega del XXV Premio Nacional Tlacaélel de Consultoría Económica que otorga la firma Consultores Internacionales S.C., afirmó que van por buen camino las negociaciones con los normalistas de Michoacán.
Señaló que desde el martes pasado un grupo de normalistas michoacanos se ha reunido con funcionarios de la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP para avanzar en el análisis de los puntos que están pidiendo de la reforma curricular.
“Estamos escuchando sus propuestas y tratando de darle solución para que se incorporen lo más rápidamente posible a sus clases”, añadió el funcionario federal.
Mencionó que los normalistas michoacanos estaban pidiendo un periodo de gracia de un año más para establecer la reforma curricular, pero “esto ya no puede esperar porque la reforma integral de educación básica, de primaria, ya inició”.
“Esperamos que predomine la razón, no puede haber un programa especial o un rezago en una entidad federativa, todos tienen que ir trabajando al mismo ritmo, para esto se hizo una prueba piloto que duró los seis primeros meses del año en donde tuvo la aceptación de prácticamente la totalidad de los maestros”, añadió.
Así, sostuvo Córdova Villalobos, la reforma curricular va por el camino correcto, pero si los normalistas inconformes quieren que se agreguen algunas cosas especiales que les inquietan, como el reforzamiento de sus tradiciones culturales e indígenas, se puede hacer.
“Lo que han dejado entrever es el fortalecimiento de la parte de la enseñanza de las lenguas indígenas, que por supuesto no hay ningún problema”, comentó.
