Si bien para los más pasó desapercibido, a quienes mejor conocen la tramposa manera de actuar de la 4T, la sola pretensión de legisladores de adelantar un año la revocación de mandato presidencial a junio de 2027,  cuando Andrés Manuel López Obrador estaría concluyendo su anunciada gira a cientos, miles de los poblados más pobres, constituye la mejor evidencia de que el cada vez más indefendible tabasqueño está empeñado en crear condiciones para poder maniobrar, ¡de ser ello necesario!, en caso de verse forzado a presionar la renuncia de su fracasada sucesora Claudia Sheinbaum.

En las próximas semanas, en efecto, apenas se “normalice” la actividad de diputados y senadores, ello permitirá confirmar lo anterior, así como el ahondamiento de las diferencias entre quienes atienden a pie juntillaslas instrucciones que, desde La Chingada, dicta el cacique del morenato y la impuesta inquilina de turno en Palacio, así como la gravedad de la confrontación cotidiana que en la puja por acumular cada vez más poder -“alternativas de corrupción”, diría alguno- mantienen los afines a uno y otra.

Y todo esto, insistamos, como resultado del innegable fracaso de la gestión encabezada por la académica que, de poco o nada, más allá de la retórica y el discurso mañanero, puede presumir cuando no sea de la quiebra del erario como resultado de la entrega con fines claramente electorales de miles de millones de pesos en apoyos a ancianos mayores, a jóvenes que ni trabajan ni estudian (ninis) y a madres solteras mientras.

Al igual que ocurrió durante la gestión de su admirado antecesor, miles de niños con cáncer y hospitales siguen careciendo de fármacos indispensables, obras inauguradas por ambos siguen sin operar o, peor aún, no existe un proyecto o programa debidamente sustentado que permita ver con optimismo el futuro a nivel nacional, estatal o regional siquiera.

Que hoy lo anterior no parece constituir el más alentador de los panoramas ni el mejor y objetivo análisis de la realidad existente es, en cierto modo, atinado, como lo es también que no pasa un día sin que a nivel popular sea posible constatar el fracaso de la administración en turno y la creciente inquietud que en amplios sectores del oficialismo proPeje alienta la situación en sí y más grave aún las previsibles consecuencias que ello podría tener para el movimiento de la mal llamada Cuarta Transformación. ¿O no?

Veámonos el próximo miércoles con otro asunto De Esencia Política.

 

     @EnriqueAranda_P