Con más de la mitad de las actas procesadas, Honduras enfrenta un vuelco político significativo. El empresario Nasry “Tito” Asfura y el presentador de televisión Salvador Nasralla disputan la presidencia voto por voto, mientras la candidata oficialista Rixi Moncada queda relegada a un distante tercer lugar.
El Consejo Nacional Electoral reporta que Asfura y Nasralla rondan el 40% de los votos cada uno, separados por un poco más de 500 sufragios. En contraste, Moncada no alcanza el 20%, pese al despliegue estatal y al respaldo de gobiernos afines en América Latina.
El derrumbe del oficialismo y nuevo mapa de poder
La contienda no sólo es estrecha: marca un giro político significativo. La candidata oficialista Rixi Moncada —apoyada por la presidenta Xiomara Castro y por los aliados regionales de izquierda que Honduras cultivó en los últimos años— quedó relegada a un distante tercer lugar con alrededor de 19 por ciento de los votos.
En el Congreso, el desplome es aún más profundo: Libre pierde fuerza en departamentos clave y cede terreno frente al Partido Nacional y al Liberal, que juntos podrían construir una mayoría capaz de redibujar el mapa institucional.
El retroceso ocurre pese a que Castro consolidó alianzas con gobiernos progresistas de
México, Colombia, Brasil y Venezuela, y pese a que Honduras había sido una pieza relevante dentro del bloque latinoamericano de izquierda. Sin embargo, la campaña de 2025 transcurrió bajo el peso de denuncias cruzadas de corrupción, fracturas internas y un electorado cansado de tensiones ideológicas. La narrativa del anticomunismo, reactivada desde Washington y desde sectores conservadores regionales, contribuyó a desgastar al oficialismo.
Intervenciones externas que tensaron la contienda
En este contexto, las intervenciones de actores extranjeros añadieron una capa de presión
poco habitual. Trump no sólo pidió abiertamente votar por Asfura; también amenazó con
recortar la ayuda estadounidense si su candidato no triunfa y anunció su intención de
indultar al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico en EU, gesto que vinculó directamente con el Partido Nacional. Analistas hondureños señalaron que esa intervención habría reducido la ventaja inicial de Nasralla.
A ello se sumaron apoyos externos como el del presidente argentino Javier Milei, quien
urgió a una “derrota del narcosocialismo”.
Del lado opuesto, Nicolás Maduro expresó simpatía hacia Moncada, mientras congresistas
estadounidenses de origen cubano advirtieron contra un eventual triunfo de Libre. El cúmulo de mensajes evidenció la creciente disputa regional por la orientación política hondureña.
México también se mantuvo atento al proceso electoral. La reciente visita de Castro a
Palacio Nacional dejó claro el interés de ambos gobiernos en coordinar programas de
desarrollo y cooperación para frenar la migración forzada.
La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó la importancia de que la voluntad popular sea
respetada “sin injerencias externas”, un mensaje que resonó en medio de denuncias sobre
intervenciones foráneas en la contienda hondureña.
Por su parte, el empresario Ricardo Salinas Pliego, llamó a respaldar a Asfura desde sus
redes sociales.

Un país clave en el tablero centroamericano
La importancia geopolítica del país explica esta atención. Honduras es un corredor
estratégico del Triángulo Norte, hospeda la base militar Soto Cano —una de las más
relevantes de Estados Unidos en la región— y se encuentra en el centro de una pugna de
influencia entre Washington y Pekín, después de que el gobierno de Castro rompiera
relaciones con Taiwán en 2023 para reconocer a China.
Su fragilidad institucional, el peso de las remesas y la presión migratoria lo convierten en un punto neurálgico para la agenda hemisférica.
A medida que continúa el conteo y se verifican actas con inconsistencias, persiste la
incertidumbre. Sin segunda vuelta, el próximo presidente será quien obtenga un margen
incluso mínimo.El desenlace definirá no sólo el rumbo del país, sino también el equilibrio
regional en un momento de fuerte polarización política.
