Los peregrinos que parten de Puebla con rumbo a la Basílica de Guadalupe se enfrentan a diferentes escenarios durante su travesía, uno de los más desafiantes es el que encuentran al cruzar Paso de Cortés, un camino que conecta Puebla con el Estado de México, justo entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl.
Este recorrido comienza alrededor de las 3 de la mañana, partiendo desde Santiago Xalitzintla, último poblado antes de adentrarse en los bosques de coníferas de alta montaña que integran el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl.
También te puede interesar: Arranca operativo Guadalupe-Reyes en CDMX para recibir a peregrinos
Durante varias horas, los peregrinos recorren parte de la carretera a oscuras; sin embargo, en esta ocasión una luz tenue provocada por fumarolas que exhalaba el Popocatépetl parecía darles la bienvenida a este sendero.

Durante las siguientes 12 horas, los fieles de la Virgen de Guadalupe se enfrentan a temperaturas bajas y senderos complicados, encontrando en el camino a más devotos que ofrendan a la Virgen regalando comida a los peregrinos.
Tras poco más de 40 kilómetros de caminata, terminan su segundo día de recorrido en Amecameca, lugar en el que pasarán su segunda noche de peregrinación y recobran fuerzas para el último tramo de este andar.
