Un ataque armado contra una celebración judía en la emblemática playa de Bondi, en Sídney, dejó al menos 15 personas muertas y decenas de heridos, en uno de los episodios de violencia más graves registrados en Australia en casi tres décadas.
El tiroteo ocurrió durante un evento público por el inicio de Janucá, al que asistían cerca de mil personas, y fue calificado como un atentado terrorista de carácter antisemita.
La policía confirmó que dos hombres abrieron fuego contra la multitud. Uno de ellos murió durante el enfrentamiento con las fuerzas de seguridad, mientras que el segundo permanece hospitalizado en estado crítico.
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El balance oficial incluye a víctimas de entre 10 y 87 años de edad, además de al menos 40 personas que continúan internadas, varias de ellas en condición grave.
Además, entre los fallecidos se encuentran un rabino del centro judío Chabad de Bondi, un superviviente del Holocausto y ciudadanos extranjeros, lo que amplió el impacto internacional del ataque.
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Ataque dirigido 'contra los judíos australianos': Primer Ministro de Australia
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, afirmó que se trató de un ataque dirigido “contra los judíos australianos” en un día que debía ser de celebración religiosa. En el lugar, la policía localizó armas de fuego y artefactos explosivos improvisados en un vehículo vinculado al atacante abatido.
El atentado generó una oleada de condenas internacionales. Líderes de Europa, América y Medio Oriente expresaron solidaridad con Australia y con la comunidad judía, mientras que organismos internacionales y gobiernos reforzaron medidas de seguridad en sinagogas y actos de Janucá.
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El ataque ocurre en un contexto de incremento de incidentes antisemitas en Australia desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023, una tendencia que ha encendido alertas entre autoridades y comunidades judías.
