En las grandes urbes globales, donde se vive al límite de la intensidad deportiva, la pregunta clave nunca es si algo ocurrirá, sino qué tan preparada está la autoridad para responder cuando suceda y cómo puede contribuir la ciudadanía en una prevención en la cual es indispensable.
El Mundial de Futbol 2026 será una fiesta deportiva y una prueba sobre la capacidad institucional de la Ciudad de México, con millones de personas concentradas en lapsos cortos, movilidad saturada, consumo intensivo en el espacio público y atención nacional e internacional permanente.
Seguridad y atención de emergencias son tanto asunto técnico como tema central de política pública.
La experiencia internacional demuestra la importancia de la gestión del riesgo en grandes eventos. Londres 2012 se volvió referente por su capacidad de anticipación, interoperabilidad y mando único durante las Olimpiadas. En Brasil 2014, en el Mundial de Futbol, el reto fue la atención oportuna de emergencias médicas y de protección civil en ciudades desiguales y fragmentadas.
Para junio de 2026, la CDMX llegará con una ventaja comparativa que pocas metrópolis latinoamericanas tienen: una infraestructura de videovigilancia y atención de emergencias operativa a escala masiva todos los días y la más robusta del continente. Ahí es donde el C5 funciona como cerebro operativo de la ciudad, con picos simultáneos de demanda. Y la mirada debe ser complementada con las cámaras privadas, así como la disposición cívica de reportar y denunciar amenazas a la comunidad.
Estadios, zonas de fan fest, corredores turísticos, aeropuerto, terminales de transporte y centros de alta concentración requieren capas adicionales de monitoreo, redundancia tecnológica y protocolos específicos.
Actualmente, con un avance cercano al 92 por ciento en la instalación de nuevos tótems, el modelo del C5 cuenta ya con 111 mil 332 cámaras, a las cuales se suma la operación de la línea 9-1-1, centro de atención de emergencias, concentrador de llamadas policiales, articulador con un total de 28 instituciones, ambulancias, bomberos, protección civil y servicios urbanos. Un promedio diario de 3 mil 960 llamadas efectivas.
Temas abordados en las mesas de trabajo con la FIFA, como la de ayer donde estuvo Ricardo de la Cruz Musalem, gerente de Servicios Médicos para Estados Unidos y México, focalizada en la coordinación ante incidencias sanitarias.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, tiene margen para apostar por la realidad y narrativa de una ciudad cuidadosa, observante y responsiva sin asfixiar.
Junio 2026 obliga a revisar tiempos de respuesta, protocolos de saturación, capacitación multilingüe de operadores y mecanismos de comunicación con visitantes extranjeros. En resumen, fortalecer la capacidad de gestión.
El C5, en la ruta del Mundial, es una prueba de madurez institucional.
@guerrerochipres
