Mientras Julio Iglesias rompe el silencio y califica como “absolutamente falsas” las acusaciones de exempleadas que lo señalan por presuntos abusos, en México el tema se convierte en un campo minado de opiniones, defensas y desmarques estratégicos.
Julio lleva más de diez años en el retiro, viviendo en sus casas de Bahamas y de Punta Cana, acompañado de sus empleados, porque Miranda y sus cinco hijos viven en Miami, Florida, desde hace mucho tiempo; confesó en una ocasión que él eligió la soledad porque convive muy bien con ella. De hecho pidió a sus familiares, que no acudan a verlo, que no den declaraciones que él y sus abogados resolverán el asunto.
Pandora salió en su respaldo sin titubeos, llamándolo “un señorón” y poniendo en duda la credibilidad de los testimonios, un gesto que no pasó desapercibido en un momento donde la narrativa pública exige mayor cuidado al hablar de víctimas. Kalimba, por su parte, optó por deslindarse del tema con una frase que resume bien la incomodidad del gremio: “Vivo en una burbuja”, evitando así tomar postura frente a un caso que incomoda a muchos, pero que sigue creciendo, más cuando él ha sido acusado de abuso par de ocasiones.
La conversación sobre el abuso y el poder contrasta con otras polémicas donde el espectáculo se impone al fondo. En el matutino Hoy, sus conductores criticaron el sonido de la alerta sísmica en celulares, confesando que “casi les da un infarto”, comentario que generó rechazo por la ligereza con la que se habló de un sistema de prevención vital en un país marcado por los sismos.
Al mismo tiempo, Jorge D’Alessio rompió en llanto al recordar que a los 13 años quiso vivir con su madre, Lupita D’Alessio, pero fue enviado a un internado, una confesión íntima que volvió a poner sobre la mesa las heridas familiares detrás de los escenarios.
En el terreno musical, José Madero del grupo Panda, desató polémica al menospreciar los conciertos de Bad Bunny al asegurar que “no vio ni un solo músico”, reavivando el choque generacional sobre lo que se considera arte, espectáculo o simple fenómeno de masas. Mientras tanto, el propio Conejo Malo alista una celebración histórica rumbo a su show del Super Bowl, confirmando que, guste o no, su impacto va más allá de cualquier crítica.
Las controversias legales tampoco dan tregua. Gaby Spanic volvió al centro de la conversación tras revelarse una supuesta orden de aprehensión relacionada con un incidente pasado en un aeropuerto, información que ella misma ha manejado de forma ambigua.
Eleazar Gómez fue involucrado en un presunto robo durante su paso por La Granja VIP, donde incluso se señala a su mánager por pedir dinero a fans y negarse a pagar a un estilista.
En contraste, Ludwika Paleta denunció nuevas amenazas contra sus hijos, recordando que la fama también expone a riesgos que no se ven en cámaras.
Y mientras Belinda se reúne en España con el elenco de la serie Carlota tras anunciar que se mantendrá fuera de México, el espectáculo nacional sigue avanzando entre defensas cerradas, silencios convenientes y escándalos que se reciclan sin resolverse.
FACEBOOK y YOUTUBE Ana María Alvarado
IG y TW @anamaalvarado
