Las principales iniciativas geopolíticas que el presidente Trump presentó como históricas han quedado desguanzadas porque la realidad ha sido más dura que los sueños guajiros de la Casa Blanca.

Como constructor de la paz en busca de un Premio Nobel, Trump presentó una iniciativa para poner fin a la guerra de Ucrania, pero el ruso Putin y el ucraniano Zelenski lo abanicaron con toda tranquilidad; y luego anunció a bombo y platillo que tomaría el control de Groenlandia en cualquier día, pero también la realidad lo hizo darse un frentazo y salió destripado de la reunión de Davos.

Y lo mismo pasó con su operación de pacificación de la franja de Gaza, a pesar de que obligó a Israel y al grupo Hamás a firmar un acuerdo de desarme obligatorio, pero apenas Trump se dio la vuelta y la guerra regresó multiplicando su violencia.

Por instrucciones del presidente Trump, el secretario de Estado, Marco Rubio, dio a conocer su estrategia geopolítica para el periodo 2026-2030, aunque de manera formal y legal terminaría en enero de 2029, pero en el ambiente de Trump las fechas son lo de menos.

Y ese documento sólo sirvió para darle forma a la auto denominada Doctrina Donroe, una actualización a tiempos presentes de las doctrinas del presidente James Monroe de 1823 que señalaba que el continente americano era exclusivamente para Estados Unidos, aunque ahora ampliando los enfoques geopolíticos y señalar con precisión que el dominio de la Casa Blanca sería de todo el hemisferio occidental del planeta.

Pero una cosa es lo que Trump dice y otra cosa lo que la realidad dispone. Trump no pudo engullirse a Groenlandia, fue parado en seco en Gaza, fracasó en Ucrania, no tomó la decisión en Cuba y solo pudo secuestrar al presidente Maduro para convertirse en presidente “interino” de Venezuela y tomar por la vía militar el control del petróleo.

 

Zona Zero

  • La estrategia de seguridad pública del Gobierno actual sigue sometida a presiones intensas por la Casa Blanca, con la amenaza latente de que ya merito vienen en operaciones terrestres contra los cárteles del narcotráfico de México, aunque sin aclarar si serán en territorio físico mexicano vía una invasión en modo de guerra o en el territorio estadounidense que hace frontera física con la mexicana. Pero mientras se aclaran las cosas, Palacio Nacional ha ordenado mayor arresto de capos criminales disfrazados de “generadores de violencia” para ser enviados a las cárceles de EU.

 

(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

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