El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una “emergencia nacional” y establece un mecanismo para imponer aranceles adicionales a las importaciones provenientes de países que suministren petróleo a Cuba, ya sea de forma directa o indirecta.
Orden ejecutiva de Trump entrará en vigor contra proveedores a Cuba
La medida, que entrará en vigor el 30 de enero, busca presionar a los proveedores energéticos de la isla y reforzar la política exterior estadounidense frente al gobierno cubano.
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La orden faculta al Departamento de Comercio para identificar a los países que vendan crudo o derivados a Cuba, mientras que el Departamento de Estado recomendará el nivel del gravamen, que deberá de aprobarse por el propio presidente.
El arancel será de tipo ad valorem, es decir, se aplicará como un porcentaje adicional sobre el valor de los bienes importados a territorio estadounidense.
En el documento, la Casa Blanca justifica la decisión al considerar que el gobierno cubano “representa una amenaza para la seguridad nacional”, al mantener vínculos con Rusia, China, Irán y grupos como Hamás y Hezbolá, además de permitir la instalación de capacidades militares y de inteligencia extranjeras en la isla.
México aparece como uno de los países más expuestos a esta medida. De acuerdo con cifras del Financial Times, el país se convirtió en 2025 en el principal proveedor de petróleo de Cuba, con exportaciones promedio de 12 mil 284 barriles diarios, equivalentes al 44% de las importaciones cubanas de crudo ese año.

Situación de México
Entre enero y septiembre, Pemex reportó envíos de hasta 17 mil 200 barriles diarios, además de derivados, con un valor cercano a 400 millones de dólares.
El gobierno mexicano ha señalado que estos suministros respondieron a contratos vigentes y a apoyos de carácter humanitario ante la crisis energética de la isla, aunque los envíos fueron suspendidos a inicios de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que las operaciones se realizaron dentro del marco legal.
La nueva política comercial de Washington también contempla revisiones permanentes y la posibilidad de modificar o retirar los aranceles si Cuba o los países involucrados ajustan sus posturas en materia de seguridad y relaciones internacionales.
