La fase de acoso de Estados Unidos contra Cuba con el corte de suministro de petróleo venezolano y mexicano podría ser ya considerada como el principio del fin del régimen político de La Habana conocido hasta la fecha como revolución cubana.

La presión de Washington a México para la “decisión soberana” de Pemex de cortar los suministros de crudo y derivados a Cuba dejaría entrever la decisión de la Casa Blanca de aplicar el modelo venezolano en la imposición de un cambio de régimen político en países adversos a los intereses geoestratégicos de Washington.

En sectores de analistas de temas geopolíticos se están preguntando --y casi hasta apostando-- quién podrá el o la Delcy cubana, de tal manera que internamente se aceleren las contradicciones en la cúpula gobernante y se propicie el relevo de la dictadura militar y personal de Raúl Castro Ruz --de 94 años-- en Cuba.

Los estrategas de la Casa Blanca parece ser que ya se resistieron a utilizar algún intento de invasión militar a La Habana para derrocar a la gerontocracia militar porque el pueblo cubano no es tan entreguista como el pueblo venezolano. De ahí que se están percibiendo algunos indicios en la cúpula gobernante de La Habana para desplazar con facilidad a Raúl Castro del Gobierno.

El pueblo cubano, hay que reconocerlo, tiene prácticamente dos generaciones educado en la resistencia a todo lo que provenga del demonizado “imperialismo estadounidense”, pero debe anotarse que la crisis económica con efectos sociales negativos se ha estado profundizando en Cuba desde 1985, lo que quiere decir que durante 40 años ese heroico pueblo cubano ha aceptado el empobrecimiento en aras del mantenimiento de su patria aunque con un modelos de desarrollo que ha empobrecido brutalmente a los cubanos.

Si el cambio de Cuba se da internamente como en Venezuela por el deterioro social de los cubanos, es posible que desaparezca en el Caribe el último vestigio de la guerra fría de mediados del siglo pasado.

Cuba no escogerá entre “Patria o Muerte”, sino entre vida o muerte.

 

Zona Zero

  • La gran incógnita en el caso de Cuba es tratar de prever o suponer la reacción del régimen ruso de Putin ante la estrategia estadounidense de provocar un desmoronamiento del comunismo cubano. Pero aquí puede apuntarse que la habilidad pragmática de Putin –que no es el Jrushchov de 1962-- pudiera haber ya intercambiado Cuba por el control ruso de Ucrania.

 

(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

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