Parece que la reelección de David Colmenares al frente de la Auditoría Superior de la Federación es ya una imposibilidad, pues desde Palacio Nacional han enviado sendos mensajes sobre las deficiencias de su gestión. Para muestra que uno de los legisladores más cercanos a la presidenta Claudia Sheinbaum, Alfonso Ramírez Cuéllar, hizo un pronunciamiento público sobre que “el nuevo auditor tiene que ser un auditor del pueblo”, lo que se leyó como un inminente cambio al frente de la ASF. ¿Será?
Les hace cosquillas el poder
Nos dicen que desde el Partido Verde Ecologista parece que se lanzó un desafío a la posición presidencial con el “destape” de Ruth González para la candidatura a la gubernatura de San Luis Potosí. Fue el propio senador Manuel Velasco Coello quien levantó la mano de la esposa del actual gobernador… Por lo pronto, ayer se le vio a Velasco en Palacio Nacional. ¿Querrá negociar? ¿Será?
¿Nuevos partidos?
Nos dicen que al menos cuatro organizaciones preparan para la última semana de febrero sus asambleas nacionales, con el objetivo de que antes del 27 de febrero acudan a la sede del INE a presentar su solicitud de registro como partidos políticos. Se trata de dos organizaciones con cercanías a la 4T, otra más con postulados de ultraderecha y la que se formó con experredistas y simpatizantes de la Marea Rosa, que todavía deberán sortear el proceso de revisión de la autoridad electoral. ¿Lo lograrán? ¿Será?
Monreal evita confrontación
Ya lo dijo Ricardo Monreal, para que haya ruptura se requiere de dos, pero que él no le entra a la división. Esto cuando representantes de los medios de comunicación le pidieron su opinión sobre la postura de confrontación de Layda Sansores, la gobernadora de Campeche. El coordinador guinda en la Cámara de Diputados respondió con altura de miras y dejó en claro que lo que requiere ahora el país es unidad. Y deseó a los campechanos se resuelvan pronto las diferencias en el estado, pues es momento de reflexión y no de provocación. Lo que es actuar con prudencia. ¿Será?
El libro del debate
El libro Ni venganza ni perdón provocó un debate intenso en el seno de la 4T, el testimonio de un protagonista privilegiado de las decisiones tomadas en Palacio Nacional, durante el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, desató descalificaciones y hasta el senador Gerardo Fernández Noroña dijo que Scherer debería estar en la cárcel… Y hay un detalle, las respuestas y descalificaciones contra las palabras del exconsejero Jurídico de la Presidencia, lo tratan como si fuera un reportero que no vivió, escuchó y participó en varias de esas decisiones en las que habla. Hasta los pontífices del periodismo perfecto, que por cierto nunca realizan, hablan como si este libro testimonial fuera un reportaje. ¿Será?
Indolencia judicial
A la tragedia que viven los habitantes de Sinaloa, que diariamente sufren balaceras, asesinatos, levantones y otros crímenes, se suma la indiferencia de las autoridades, en este caso un juez. Brenda Valenzuela Gil, madre de Carlos Emilio Galván -joven que desapareció al interior de un restaurante en Mazatlán-, buscó interponer un amparo para que la Fiscalía le proporcionara información sobre los cuerpos hallados en fosas clandestinas, pues al parecer se había localizado entre ellos a su hijo. La respuesta fue lamentable, el juez Isaí López Triana lo negó y argumentó que “no se advierte que dichos actos comprometan gravemente su dignidad e integridad personal, al grado de equipararse a un tormento”. La desaparición de un familiar no lo es, a ojos del juzgador. ¡Cuánta indolencia! ¿Será?
