La aprobación en el Senado de la República de la reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, debe abrir debate sobre productividad, y competitividad en México, comentó la plataforma de gestión de talento Buk.
Dijo que actualmente, México se mantiene como el país que más horas trabaja dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y cada persona ocupada labora en promedio 2 mil 226 horas anuales, alrededor de 500 horas más que el promedio de las economías desarrolladas.
“Este dato coloca en perspectiva la relevancia de la reforma y la necesidad de acompañarla con cambios estructurales en varios sentidos”, dijo Buk tras un análisis del trabajo en México.
Aunque especialistas coinciden en que el principal desafío será implementar la reducción de manera gradual, con esquemas de transición que contemplen la realidad de las pequeñas y medianas empresas, por otro lado una adopción abrupta de la reforma podría generar presiones financieras y riesgos operativos de las empresas, si no se cuenta con apoyos técnicos y lineamientos claros, destacó el informe.
Buk apuntó en su análisis que la reforma representa una oportunidad para migrar hacia modelos centrados en resultados y no en horas de permanencia.
“La experiencia internacional muestra que la digitalización, la medición por objetivos y una gestión estratégica del talento pueden sostener la productividad aun con jornadas reducidas”, comentó.
La discusión no debe ser solamente pasar a 40 horas de trabajo, si no también hay que sumar una reflexión de fondo sobre cómo construir entornos laborales más eficientes, y orientados al bienestar, sin comprometer la competitividad del país.
