Cada vez que las autoridades capitalinas no priistas se encuentran con indicios de percepciones negativas en la inseguridad salen a relucir las tentaciones facilonas de ocultar la realidad para que la realidad no exista.
El modelo no es nuevo. Si la realidad no se somete a los objetivos gubernamentales, peor para la realidad.
En este dogma se encuentra la afirmación –que sí existió– de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, de que habría que buscar un “pacto de silencio” con los medios para que la no-publicación de hechos delictivos se convierta automáticamente en inseguridad inexistente.
El modelo lo inventaron –oh, cielos– el presidente Felipe Calderón Hinojosa y su poderoso secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, cuando convocaron a todos los medios de comunicación a firmar un acuerdo que obligaba a disminuir la cobertura de temas de inseguridad y a partir de ahí comenzar a concluir que la inseguridad había disminuido.
Como todos los programas gubernamentales, el acuerdo de silencio duró nada. Y hoy, ante los indicios reales de que la percepción de inseguridad de la sociedad no coincide con las cifras oficiales de inseguridad se quiere regresar al modelo de control de la información del Gobierno de Calderón.
Si se recuerda, la iniciativa de Calderón y García Luna se dio en el contexto del asesinato en un acto delictivo del hijo del empresario Alejandro Martí y sobre todo en el escenario en el que Martí le dijo en su cara a los funcionarios que si la vara de la inseguridad era muy alta, entonces que renunciaran a sus cargos.
Desde el Gobierno están insistiendo en la baja de los porcentajes de inseguridad, pero en medio de mensajes de la sociedad de aumento en la percepción de inseguridad. Aquí no queda más que recordar aquella vieja consigna de los políticos: si el pueblo dice que se está a oscuras a las 12 del día, hay que encender las farolas.
Zona Zero
- No es por llevar la contraria ni por salir con el viejo expediente de que sólo es noticia lo que lleva un enfoque negativo, pero expertos en seguridad han aventurado la hipótesis –curándose en salud– de que las cifras de homicidios y delincuencia de fuero común bajó en los últimos meses se dieron por razones de lluvias y mucho frío y por que nuestros delincuentes no salen a la calle en esas condiciones de medio ambiente negativo. Es lo que dicen los expertos, y aquí sólo registramos estimaciones.
(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.
@carlosramirezh
