Marx Arriaga, quién hasta hoy ostentó la titularidad de la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretraía de Educación Pública (SEP), afirmó que "ya veía venir" su salida del cargo, pero que hasta el momento no se le ha entregado oficio alguno informando su despido.
En conferencia de prensa, convocada estre viernes 13 de febrero, un par de horas después de denunciar el presunto desalojo de su oficina, Arriaga respondió que su salida es "ilegal" y se violentaron sus derechos laborales.
“Ya lo veía venir porque cada vez los oficios eran más insistentes. Es decir, cada vez había más presión para que se modificaran (los libros) y había toda una estrategia legal para intimidar a la dirección”, declaró.
Aseguró que no recibió ningún documento oficial sobre su despido por parte de la subsecretaría de educación básica, Noemí Juárez.
Acusó que las órdenes no vienen de Presidencia, sino del interior de la SEP, y que hay un zigzagueo dentro de la institución y del movimiento que no se formaron en el "obradorismo", ya que solo recibió la orden de continuar la Nueva Escuela Mexicana.
“La violencia que se ejerce dentro de la secretaría está en todos los niveles. No importa si la institución intentó despedirme de manera ilegal, sin entregar algún oficio o avisarme con tiempo o justificar alguna supuesta pérdida de confianza. Tampoco importa que en un salón repleto de funcionarios públicos, tenemos testigos del atropello ante este intento de despido ilegal, ninguno quiso decir su nombre, ni su cargo”, denunció.
Marx Arriaga afirmó que no va a cambiar los libros de texto de la Nueva Escuela Mexicana, que abordan el humanismo mexicano, porque sería traicionar los principios de la 4T.
“No traicionaremos a la cuarta transformación, no vamos a modificar los libros de texto gratuitos. Pero la contradicción no termina ahí. Al mismo tiempo utiliza la fuerza pública para amedrentar a aquellos que piensan distinto”, acusó.
Sin presentar pruebas, denunció que hay corrupción dentro de la SEP e hizo un llamado a la refundación de la dependencia, con nuevos principios y servidores públicos.
Además, pidió al magisterio “insurgente nacional” su apoyo, señaló que las cloacas de la SEP son profundas.
Arriaga llamó a formar un poder popular para que no quede una sola piedra de la institución y regresen a los orígenes y valores con los cuales se creó la Secretaría de Educación Pública (SEP).
“Refundémosla. No permitan que las mismas direcciones, las mismas secretarías, el mismo nepotismo, el mismo amiguismo, siga instalando en esta corrupta institución. No permitan que nos llenen la institución de almas corruptas, priistas y panistas; no permitan que la revolución de las conciencias muera. Generemos un movimiento que simbre a esta institución”, dijo.
