Tras la nueva polémica que envuelve a la familia real británica, te contaremos más sobre el expríncipe Andrew Mountbatten-Windsor, duque de York e hijo de la reina Isabel II, y cómo su relación con Jeffrey Epstein marcó su salida de la vida pública y la pérdida de sus títulos reales.
El nombre del príncipe Andrew, duque de York, volvió a colocarse en el centro de la controversia internacional tras ser salpicado por el caso Epstein y arrestado bajo sospecha de mala conducta durante su etapa como enviado comercial del Reino Unido.
No se conocen los detalles específicos de las acusaciones de conducta indebida; sin embargo, las acusaciones reportadas incluyen que habría compartido informes de viajes comerciales, remitido un informe confidencial sobre inversiones en Afganistán y entregado un informe del Tesoro a un contacto empresarial personal.
Ante dicha situación es que el hijo de la fallecida reina Isabel II enfrenta uno de los mayores escándalos en la historia reciente de la monarquía británica.
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¿Quién es el príncipe Andrew?
Andrew Mountbatten-Windsor nació el 19 de febrero de 1960 en el Palacio de Buckingham. Es el tercer hijo de Isabel II y Felipe de Edimburgo, y hermano del actual monarca, Carlos III.
Durante su juventud sirvió como piloto de helicópteros en la Marina Real Británica y participó en la Guerra de las Malvinas. Ascendió al grado de comandante hasta su baja en 2001.
Posteriormente, asumió funciones como representante especial del Reino Unido para el comercio internacional, cargo que desempeñó durante una década.
Durante años fue considerado uno de los miembros más activos de la familia real, participando en eventos oficiales y giras diplomáticas.

Matrimonio y descendencia
El 23 de julio de 1986, contrajo matrimonio con Sarah Ferguson en la Abadía de Westminster; el día de la boda la reina le concedió los títulos de duque de York, conde de Inverness y barón Killyleagh.
De la misma manera, su esposa recibió el título de duquesa de York, siendo tratada como Su Alteza Real (S.A.R.). De esta relación nacieron sus hijas: La princesa Beatriz y Eugenia.
En 1992 la pareja se separó; sin embargo, se divorciaron formalmente en 1996.
En 2025, el ex príncipe Andrew fue separado de sus títulos reales y de su estilo de vida, incluyendo su estadía en Royal Lodge; debido a esto, Sarah dejó de utilizar el título de cortesía de duquesa y comenzó a utilizar su apellido de soltera.
Despojado de sus títulos
El año pasado, Carlos III despojó a su hermano de sus títulos y ordenó abandonar su mansión en la finca de Windsor.
El pasado 11 de febrero, salieron a la luz nuevos documentos que parecen indicar que el hermano de Carlos III, ahora conocido como Andrew Mountbatten-Windsor, transmitió información confidencial al delincuente sexual Jeffrey Epstein.
La fiscalía informó que está "en contacto" con la policía sobre esas sospechas.
El expríncipe, hoy apartado de la vida pública, era entonces representante especial del Reino Unido para el Comercio Internacional, cargo que adquirió entre 2001 y 2011.
Según un correo electrónico dirigido al financiero y delincuente sexual estadounidense, fechado el 24 de diciembre de 2010, el expríncipe remitió "un informe confidencial" sobre oportunidades de inversión en Afganistán.
El correo se sumaba a otros documentos, también incluidos en los archivos Epstein, que sugieren que en 2010 el expríncipe Andrew envió al financiero informes sobre viajes de trabajo realizados a China, Singapur y Vietnam.
La policía regional de Windsor indicó entonces que está "examinando esta información".
Primeras denuncias
Estos documentos se añaden a las acusaciones de agresión sexual formuladas contra el expríncipe de Virginia Giuffre, que se suicidó en 2025.
La familia Giuffre recibió con satisfacción el arresto de Andrés. "Nuestros corazones rotos se han aliviado con la noticia. "Nunca fue un príncipe", señalaron sus hermanos en un comunicado.
Una segunda mujer afirmó hace unas semanas, a través de su abogado, que Epstein la envió a Inglaterra en 2010 para mantener relaciones sexuales con el hijo de la reina Isabel II.
Otro abogado estadounidense sostuvo que una de sus clientes relató que Epstein y el expríncipe la obligaron a mantener relaciones sexuales durante una fiesta en Florida en 2006.
La noticia fue recibida con alegría por muchos ciudadanos británicos.
"Estoy encantada, es un mensaje fuerte", indicó a la AFP Emma Carter, abogada de 55 años. "Se lo merece. Se ha escondido detrás de sus privilegios y de la popularidad de la reina durante demasiado tiempo", añadió.
"Pensaba que eran intocables; es bueno saber que no están por encima de la ley, eso demuestra que la justicia funciona", subrayó Maggie Yeo, jubilada de 59 años, al tiempo que se decía "apenada" por el rey, que recibe tratamiento por un cáncer de naturaleza no especificada.
La fiscalía también está en contacto con la policía de Londres en la investigación abierta sobre Peter Mandelson, exembajador británico en Washington, sospechoso de haber transmitido documentos confidenciales a Epstein.
