Desde varias horas antes de desarrollarse el partido amistoso entre México e Islandia en el Estadio Corregidora de Querétaro, la presencia de elementos de las Fuerzas Armadas del país se hicieron notar en los alrededores del recinto queretano.
Esta medida, realizada como consecuencia de los hechos violentos registrados el pasado fin de semana en distintos puntos del país, revivió las medidas alternas que se tomaron hace cuatro años, tras lo sucedido en el mismo espacio, casa habitual de los Gallos Blancos, luego de la riña entre aficionados de Querétaro y Atlas en LigaMX.
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Este miércoles fueron visibles distintos puntos a las afueras del Corregidora, en donde los elementos del ejército simplemente apoyaron las labores de seguridad, sin tener registro de acciones especiales con retenes a su cargo.
Referente a la selección nacional, esta no resultó como medida alterna ya que en el pasado el representativo nacional contó con resguardo especial del Ejército Mexicano, como ocurrió en 2012, para un encuentro amistoso en Torreón Coahuila.
Para dicho encuentro entre México y El Salvador en la Comarca Lagunera, la Secretaría de la Defensa Nacional apoyó con hasta mil 200 elementos que resguardaron el recinto, en tanto que para el juego de este miércoles, medios reportan que para los seis anillos de seguridad que se plantearon, que iniciaron desde las casetas para llegar a Querétaro, en las colonias cercanas al inmueble y en su punto más cercano, se desplegaron a cerca dos mil 500 elementos de la Guardia Nacional y Policía Estatal.
La Federación Mexicana de Futbol detalló desde el lunes, que nunca se contempló modificar la sede de este encuentro o realizar el partido a puerta cerrada.
