Buscadoras del colectivo Luciérnagas ingresaron por primera vez a la comunidad me’phaa de Huiztlatzala, en el municipio de Zapotitlán Tablas, Guerrero, donde confirmaron el desplazamiento de, al menos, 150 familias a causa de la violencia, confirmó el Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan.
Cerca de las 9:30 horas llegaron a la cabecera municipal. La Fiscalía acudió al ayuntamiento para informar al alcalde, Crescencio Cruz, que subirían y les facilitara el permiso por parte del comisario municipal.
El acceso al poblado se dio este martes; uno de los principales obstáculos que enfrentaron los rastreadores fue la advertencia de la policía local sobre balaceras y múltiples asesinatos en la zona.
De acuerdo con Centro de Derechos Humanos, los elementos los recibieron y señalaron que “ni ellos subían a la comunidad, porque no es fácil entrar por cuestiones de seguridad”.
En el ingreso al poblado, la caravana fue interceptada por presuntos agentes comunitarios. Tras un intercambio de palabras, el comisario permitió el acceso, pero bajo sus términos: “Hacer lo que vienen a hacer, vienen a trabajar”, y en todo momento permanecerían acompañados por sus policías.
NI UN ALMA
Tlachinollan advirtió que Huiztlatzala permanece con calles y casas vacías, sin presencia de habitantes; además, hay varios carros desvalijados y uno con indicios de incineración.
A las buscadoras y a integrantes de las comisiones Estatal y la Nacional de Búsqueda se les negó la posibilidad de llevar a cabo diligencias en el panteón comunitario, donde planeaban recorrer aproximadamente un kilómetro para inspeccionar el terreno.
La jornada de búsqueda en La Montaña continuó en otro municipio de la región.
La caravana caminó por una brecha que daba a una pequeña laguna donde desemboca el drenaje. Bajo la sombra de un encino las buscadoras acordaron la manera en que se haría un barrido.
El objetivo era "encontrar cualquier indicio “tierra removida, hundimientos y piedras(...) no hubo nada, sólo huesos de animales".
Señalaron que al regresar se tenía planeado descartar un lugar con carrizos; sin embargo, el comisario se negó con el argumento de que era propiedad privada.
En la caravana participaron Tlachinollan, la Fiscalía General del Estado, las comisiones Nacional de Búsqueda, la Estatal de Búsqueda, una representante de la de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG), así como la Guardia Nacional, el Ejército, las policías locales y ministerial.
