El Doctor Patán sintió un golpe de emoción como no lo había sentido desde los festivales de oposición de los 70, cuando cantaban “A desalambrar”, “El pueblo unido” y la de “del mar los vieron llegar, mis hermanos emplumados”, que no recuerdo cómo se llama, pero que es de un indigenismo precioso, así como anticipando la exigencia de disculpas a los españoles. La razón del golpe es que los compañeros artistas del movimiento han dicho basta y echado a andar. Porque la senda está trazada y nos la mostró El Che, fundaron una entidad creativa-revolucionaria, mega llena de conciencia histórica y social, que se llama Liga Cultural Antifascista.
Qué importante. Parece ser que el fascismo es una realidad y que la mejor manera de enfrentarlo, como nos enseñaron en los 30, en la República Española, Alberti, Miguel Hernández o María Zambrano, que luego invitaron a Paz, Malraux y Nicolás Guillén, es con harta creatividad. Aquí no tenemos exactamente a Zambrano, Paz y Malraux, pero su Doctor confía en que nuestra aportación creativa sea suficiente, que mediante unas caricaturas del Fis, con esa chispa; o con mofas en clave travesti de las líderes de oposición; o con libros regalados que escribieron mis compañeros de la licenciatura, distribuidos por la editorial del Estado, o con unas rolas del canto nuevo interpretadas en el Zócalo, o, no sé –la cultura de izquierda se ha vuelto híper incluyente– con una onda más hip hop, tipo: “Porque Putin, hermano, ya eres mexicano, y los malditos yanquis ¡nos pelan el banano!”.
¿Qué va a propiciar este despliegue de creatividad? Al parecer, un festival para celebrar Playa Girón, nada más de entrada, como un bofetón al imperialismo, que anhela la caída de Cuba, pueblo hermano. Enseguida, y más de fondo, cosas tan importantes como enfrentar al “poder político y mediático” que al parecer impone “el terror sobre los desposeídos”, y recordar que “el huevo de la serpiente fascista se estrella frente a la acción colectiva”, cosa que, la verdad, da mucha esperanza. En fin: el manifiesto tiene la solemnidad que imponen las circunstancias, y se alzan ya banderas de unidad, y tú vendrás marchando junto a mí.
Mi único reproche es que no me invitaron al lanzamiento de la Liga, en el Salón Los Ángeles. Entiendo que mi especialidad es la salud mental, pero hombre: siempre puedo recitar a Benedetti. Ah, no: hay otro reproche. No vi entre los firmantes al compañero Marx. ¿Podemos prescindir de esa prosa poética?
Como sea: hasta la victoria siempre.
@juliopatan09
