El barrio Bravo de Tepito vivió una jornada fuera de lo común tras la visita de leyendas del futbol portugués, en el marco del partido amistoso de este sábado entre México en el Estadio Banorte (Azteca), de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Figuras como Rui Patrício, Diteseg Fernandes, Nuno Gomes, Ricardinho, Helder Postigab Madjer y Fernando Meira sorprendieron a vecinos y aficionados al disputar una “cascarita” en el emblemático Deportivo Maracaná, ubicado entre calles que se convierten en puestos, las banquetas en vitrinas y los callejones en corredores comerciales.
Fútbol en el corazón de Tepito
A través de las cuentas de la propia selección se compartió un video de la visita de las estrellas portuguesas.
En el clip se puede ver a los exjugadores portando el nuevo uniforme que vestirá su selección durante la jornada mundialista, recorriendo el tianguis más grande de la CDMX y conviviendo con la comunidad entre fotos, saludos y sonrisas.
Uno de los momentos más llamativos fue ver a Madjer a bordo de una bicicleta eléctrica, uno de los medios de transporte más comunes en el barrio, acompañado por un habitante local.
El propio futbolista destacó que en todo momento se sintió seguro, agradeciendo la hospitalidad, la amabilidad y la cercanía de los vecinos, quienes —dijo— los hicieron sentir como en casa.
‘El Maracaná bufa’
Sin embargo, el momento estelar se vivió cuando los jugadores lusitanos compartieron la cancha del deportivo ubicado en la colonia Morelos, en un ambiente festivo que convirtió el encuentro en una experiencia única no solo para los deportistas, sino incluso para los habitantes de la zona.
“La experiencia de las Leyendas de Portugal en el Maracanã Tepito, en la Ciudad de México, fue simplemente inolvidable: en uno de los barrios más desafiantes del mundo”, expresó Madjer.

Una experiencia única
La visita de estas figuras internacionales convirtió al Deportivo Maracaná en un punto de encuentro deportivo y cultural, fortaleciendo el vínculo que existe en Tepito entre el fútbol y la comunidad.
Por lo que para algunos “afortunados” se convirtió en una oportunidad única de ver de cerca a ídolos del deporte y compartir cancha con ellos, en una experiencia que pocas veces se puede repetir. .
