Mientras unos ya tienen listas las maletas para huir a la playa o a un Pueblo Mágico, otros solo cuentan las horas para “desaparecer” de la oficina. Pero ojo… no todo es tan bonito como parece: pues la duda surge tras saber si ¿de verdad el Jueves y Viernes Santo son descanso obligatorio? Aquí te contamos lo que dice la Ley Federal del Trabajo.
Con la llegada de la Semana Santa, desde el pasado 28 de marzo, estudiantes, padres de familia y docentes de educación básica entraron en modo vacaciones, dejando atrás tareas y rutinas por dos semanas. El plan suena perfecto: salir de la ciudad, aprovechar el calorcito o lanzarse a algún destino turístico.
Pero para los trabajadores la historia es otra, ya que muchos se preguntan si también podrán bajarle al ritmo o si, por el contrario, les tocará cumplir horario normal el Jueves y Viernes Santo, incluso, en caso de trabajar fines de semana, durante el Sábado de Gloria y el Domingo de Resurrección, fechas clave de la Semana Santa.

Pero… ¿Qué establece la Ley Federal del Trabajo?
De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, los días de descanso obligatorio están claramente definidos en su artículo 74, y ni el Jueves Santo ni el Viernes Santo aparecen en la lista oficial.
Entonces… ¿Por qué muchos no trabajan?
Aunque no lo creas, muchas empresas sí dan estos días libres o al menos medio turno, pero no porque la ley lo ordene, sino por tradición, buena onda… o como prestación adicional.
Esto genera la percepción de que se trata de días festivos oficiales, aunque legalmente no lo son, ya que estos descansos dependen de las políticas internas de cada empresa o de los contratos colectivos de trabajo.
¿Y si te toca trabajar?
Si eres de los que no se salvan estos días, ten en cuenta que el pago será normal, a menos que la empresa haya establecido lo contrario, por lo que no existe obligación legal de pagar un extra, como sucede en fechas oficiales como el 1 de mayo o el 16 de septiembre.
Tradición religiosa vs. legislación laboral
Cabe destacar que el Jueves y Viernes Santo forman parte de la conmemoración de la Semana Santa, una de las fechas más importantes para la religión católica; sin embargo, su relevancia cultural no se traduce en obligatoriedad laboral.
