Una nueva escalada de violencia en la región de la montaña baja en Guerrero, puso sobre la mesa un fenómeno que parecía superado pero que siempre ha estado ahí: el desplazamiento forzado provocado por la delincuencia organizada.

Sucedió hace años en Chiapas con Rutilio Escandón; en los meses postpandemia en Zacatecas donde todavía hay pueblos fantasma, sucede ahora en Guerrero, en Durango, que son solo dos casos documentados recientemente.

En Guerrero, un grupo de personas, sobre todo adultos mayores y niños, tuvieron que abandonar sus comunidades en Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, porque fueron atacados a balazos y con drones cargados de explosivos para buscar refugio en Alcozacán, en donde permanecían refugiados hasta ayer.

Ni las autoridades locales ni las federales, a decir de los desplazados, acudieron al lugar en parte por un retén impuesto por uno de los grupos de supuestos “policías comunitarios’’ que en realidad trabajan para el cártel de Los Ardillos’, responsables de los ataques.

No importa si son 16 o 1,600 los habitantes obligados a huir de sus comunidades ante la presión de los cárteles del narco.

Todos son obligados a abandonar sus pocas posesiones, sus animales de corral, sus casas, sin que una autoridad pueda imponer orden en ese territorio que al parecer ya fue dejado a la buena de Dios.

Lo mismo pasó con unos 100 habitantes de la comunidad El Durazno, en Tamazula, Durango, que tuvieron que huir de la violencia desatada por el control del famoso “Triángulo Dorado’’ entre grupos rivales.

Aunque apenas se divulgó el éxodo, los enfrentamientos tienen semanas en esa región lo que ha motivado una escasez de alimentos básicos lo que obligó a los habitantes de El Durazno a salir rumbo a Chihuahua.

El fenómeno nunca se ha terminado en el país.

Hay también lo que se conoce como desplazamiento hormiga, es decir, una o dos familias a quienes la delincuencia organizada despoja de ranchos, tierras, viviendas, y que no hay manera de recuperarlos por la vía legal.

Qué bueno que el gobierno siga deteniendo a los grandes capos o sus operadores, pero no puede haber una lucha completa contra la delincuencia organizada si sigue habiendo mexicanos obligados a huir de su tierra para preservar su vida.

A ver hasta cuándo.

****

Finalmente el calendario del ciclo escolar no sufrirá cambios por la “ola de calor’’ ni por el Mundial de Futbol.

Ese fue el acuerdo al que llegaron (obligaron) el secretario de la SEP, Mario Delgado y los 32 encargados de la educación en el país.

Previo a la retractación, Delgado aprovechó para criticar el hecho de que haya habido voces en contra de la reducción del ciclo escolar para ampliar el periodo de vacaciones a 90 días.

Delgado dijo que después del 15 de junio y hasta el 15 de julio, fecha en que termina el ciclo, ya no se enseña nada en las escuelas y que los padres aprovechan ese mes para utilizar las aulas como guarderías.

Culpó al actual modelo económico de ese hecho y responsabilizó a las empresas por la “falta de flexibilidad’’ para que las madres trabajadoras se ocupen de sus hijos.

No, pues si.

****

La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, se reunió con los 21 cónsules de los países acreditados en la entidad para presentar las principales acciones que el estado realiza rumbo al Mundial de Futbol.

“El objetivo de esta reunión es la estrategia del Caribe Mexicano en torno a este evento para que la gente venga, disfrute esta gran contienda desde la capital mundial de las vacaciones. Seremos un hub de entrada y de permanencia mientras dure el evento’’, dijo.

 

    @adriantrejo