Los caminos de la realidad son inescrutables. Después de negarse de manera sistemática a procesar la solicitud de arresto con fines de extradición del gobernador sinaloense Rubén Rocha Moya y nueve coacusados por un gran jurado de Nueva York como responsables de narcotráfico en el estado, la Fiscalía General de la República dijo que siempre sí y nadie sabe si el acusado vaya a salir de la audiencia o lo retengan.

Pero no debe perderse de vista que en política a la mexicana la realidad se interpreta pero no se lee: la FGR cumplió con lo que debe haber cumplido de manera legal antes, pero finalmente citó a Rocha después de la visita y conversación de dos largas horas en Palacio Nacional de la presidenta Sheinbaum Pardo nada menos que con el secretario de Seguridad Interior del gabinete del presidente Trump, Markwayne Mullin.

El que quiera leer entre líneas que lea y el que no… pues no. Pero al columnista Manuel Buendía le gustaba repetir, cuando interpretaba sucesos complejos de seguridad nacional, que la suma de dos más dos no era cuatro. Y cualquier comentócrata tendrá a su favor los ritmos de las circunstancias políticas: la realidad a veces no es lo que es, siendo lo que parece ser sin serlo.

En medio del clima de expectación por la llegada del ilustre enviado especial con poderes delegados por el presidente Trump y de la inexplicable cancelación de la visita de la czarina antidrogas Sara Carter y con el fardo de la solicitud de extradición de Rocha y coacusados, la sociedad mexicana se merecía una explicación gubernamental mucho más sólida y profunda. Pero solo recibió de esa reunión en Palacio Nacional un par de líneas en la red X.

Ante la ausencia de información política, los funcionarios de la Cuarta Transformación tendrán que aguantarse -ni modo: así es la comunicación política- los “columnazos” o “comentacrotazos” en medios por parte de analistas que ante el vacío de información oficial podrán llegar a cualquier cantidad de conclusiones porque los vacíos informativos no existen y solo se llenan.

 

Zona Zero

  • No se necesitan informes de inteligencia o de seguridad nacional para percibir en el ambiente que Estados Unidos no quitará el dedo del renglón para que a Rubén Rocha Moya y nueve coacusados sean encarcelados en México con cargos de narcopolíticos o sean extraditados a territorio americano y que crezca el miedo hacia otra narcolista que pudiera dar a conocer por goteo el Gobierno de Washington.

 

(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

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