La emoción que genera el fútbol por el Mundial no solo se refleja en las canchas o en las reuniones entre amigos y familiares; también tiene un impacto directo en la forma en que las personas administran su dinero.
En Mundial pueden surgir compras compulsivas
De acuerdo con Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera de Banamex, la temporada futbolera modifica hábitos de consumo y puede influir en decisiones financieras que pasan desapercibidas.
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El especialista señala que, durante los torneos más importantes, los gastos asociados a reuniones, alimentos, entretenimiento y compras impulsivas suelen aumentar, impulsados por la emoción colectiva y el deseo de disfrutar cada partido.
Uno de los comportamientos más frecuentes es justificar ciertos desembolsos bajo la idea de que se trata de una ocasión especial. “Sin embargo, cuando estos gastos extraordinarios se repiten constantemente, terminan incorporándose a la rutina sin que las personas perciban su verdadero impacto en el presupuesto”.

Además, el entusiasmo propio de la competencia deportiva suele acelerar la toma de decisiones.
“Compras de último momento, pedidos de comida o adquisiciones relacionadas con los encuentros deportivos se realizan muchas veces sin una evaluación previa, lo que puede alterar la planeación financiera”.
Impacto en finanzas personales
Señaló que la dinámica social también juega un papel importante donde compartir partidos con amigos o familiares modifica la percepción de lo que se considera un gasto razonable, llevando a muchas personas a realizar desembolsos que no necesariamente coinciden con sus prioridades económicas.
Otro factor relevante es la búsqueda de comodidad donde servicios de entrega a domicilio, transporte o soluciones rápidas para no perderse los partidos representan gastos que, aunque parecen pequeños de manera individual, pueden acumularse a lo largo de la temporada.
Ordaz advierte que, entre encuentros deportivos y cambios de rutina, muchas personas dejan de monitorear sus gastos con la misma atención. Como resultado, al finalizar el torneo suelen descubrir que el impacto en sus finanzas fue mayor de lo esperado.
"Los grandes eventos no solo se viven; también influyen en nuestras decisiones cotidianas. Más que cambiar lo que gastamos, cambiamos cómo y por qué lo hacemos", señala el directivo de Banamex.
