Donald Trump se convirtió este lunes en el primer presidente estadounidense en funciones que asiste a un partido de las Finales de la NBA. Su llegada al Madison Square Garden, para el tercer encuentro entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs, estuvo marcada por una sonora rechifla durante el himno nacional y, ya avanzado el juego, por imágenes en las que aparentemente quedó dormido en su palco.
Trump apareció en las pantallas gigantes del estadio durante el himno, de pie y con la mano en señal de saludo. Bastó esa imagen para que el recinto (repleto de aficionados locales) estallara en abucheos. El rechazo se apagó en cuanto la cámara dejó de enfocarlo y pasó a los jugadores de los Knicks, momento en que la rechifla se volvió ovación.
El presidente, neoyorquino de origen y seguidor del equipo, siguió el encuentro desde un palco privado acompañado de familiares y colaboradores cercanos.
El episodio no fue aislado. Trump suele recibir este tipo de reacciones cuando aparece en eventos deportivos multitudinarios: meses antes, en la final del US Open de tenis, el público de Nueva York también lo abucheó, y él respondió, como ahora, con una sonrisa.
La siesta presidencial
Durante el juego, las cámaras captaron a Trump con los ojos cerrados y la cabeza ligeramente inclinada por unos 45 segundos. El video circuló de inmediato y avivó las críticas; la Casa Blanca negó que se hubiera dormido, y el propio presidente sostuvo que estaba atento. El episodio reavivó cuestionamientos previos sobre su estado físico.
La visita derivó en el mayor dispositivo de seguridad de un evento deportivo durante su mandato. El Servicio Secreto y la policía cerraron cinco manzanas cuatro horas antes del inicio, con vallas, drones y controles tipo aeroportuario.
El refuerzo se produjo un día después de un apuñalamiento con seis heridos en la estación Penn, bajo el recinto.
Los Knicks perdieron 115-111, su primera derrota de la serie, que ahora encabezan 2-1. La entrada más barata superó los 4 mil dólares. El Juego 4 se disputará el miércoles en Nueva York.
