En Calzada de Tlalpan, a unos pasos del Metro Tasqueña, se encuentra Soccerman, un local que guarda entre sus paredes la emoción de cada gol.
Jonathan Sánchez/DIARIO 24 HORAS | En Calzada de Tlalpan, a unos pasos del Metro Tasqueña, se encuentra Soccerman, un local que guarda entre sus paredes la emoción de cada gol.

En Calzada de Tlalpan, a unos pasos del Metro Tasqueña, se encuentra Soccerman, un local que guarda entre sus paredes la emoción de cada gol y la memoria de varios mundiales, ya que equipó a la selección de Argentina de 1986, de Diego Armando Maradona, y la de África en 1968.

Soccerman es pionera en venta de jerseys en México, a sus más de 50 años de existencia se prepara para participar en la tercera Copa Mundial en la Ciudad de México, aunque enfrenta un rival que considera más difícil de vencer: la piratería.

Esta legendaria casa de deportes ha vestido durante décadas a cientos de futbolistas amateurs y profesionales, pero ante la Copa Mundial 2026 en el Estadio Ciudad de México, las ventas de las playeras de la Selección Mexicana no han alcanzado las expectativas.

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En la actualidad nos ha pegado muchísimo la piratería. Es una batalla desleal para las marcas y no sé por qué lo permiten”, lamentó Ricardo Soto, integrante del equipo de la tienda, en entrevista con DIARIO 24 HORAS.

Recordó que en otras épocas las camisetas oficiales provocaban auténticas locuras entre los aficionados. Uno de los mejores ejemplos fue el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando la playera negra de la Selección Mexicana se convirtió en un fenómeno y la demanda rebasó la capacidad de distribución.

Había tiendas que nos compraban una o dos playeras para revenderlas porque no había producto. Ni las marcas ni nosotros estábamos preparados para la demanda”, recordó.

Selección de Argentina mandó a comprar nuevas jerseys en Soccerman

La historia de Soccerman también está ligada a episodios insólitos del futbol internacional. Durante los Juegos Olímpicos de México 1968, un representativo africano acudió al establecimiento en busca de uniformes.

Años después, la selección de Argentina, inconforme con las camisetas de algodón que utilizaría en un partido disputado al mediodía, mandó a comprar nuevos jerseys al negocio ubicado en Tlalpan.

Los mandaron a comprar otras playeras y vinieron por ellas. Ahora resulta que esa playera la usó Maradona”, contó entre risas.

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Sin embargo, el escenario actual es distinto. La facilidad con la que las copias ilegales llegan al mercado ha reducido las oportunidades para los distribuidores autorizados.

Hay rumores de que un chino trajo dos millones de playeras. Nosotros tratamos de tener una calidad competitiva y ofrecer precios accesibles, pero sin poner una marca que no es nuestra. Odiamos la piratería y no vamos a ser los primeros en fomentarla”, subrayó.

Pese al panorama, Deportes América (Soccerman) mantiene su apuesta por la comercialización de mercancía original y confía en que el entusiasmo mundialista impulse nuevamente las ventas.