Instinto maternal se ha convertido en uno de los documentales de crimen real más comentados en la plataforma de streaming, Netflix. ¿Cuáles son las razones de su éxito? Aquí te lo explicamos.
Desde su estreno el pasado 12 de junio, el documental se posicionó entre los contenidos más vistos de la plataforma, gracias a la impactante historia real que presenta.
De acuerdo con la sinopsis, la historia sigue a Taylor Parker, una mujer de Texas, Estados Unidos, que durante meses fingió estar embarazada ante familiares, amigos y su pareja, construyendo una compleja red de mentiras que terminó en un crimen que conmocionó a toda una comunidad.
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El documental, con una duración de una hora y 36 minutos, detalla cómo Parker logró engañar a sus seres queridos utilizando un vientre de silicona y organizando una falsa revelación de género, hasta que la situación se salió de control y derivó en un atroz crimen.
El largometraje, dirigido por Jessica Dimmock, incluye testimonios y material de archivo que reconstruyen el caso.
Muestra cómo Parker, en 2019, en un pueblo al este de Texas, aseguraba ser hija de un importante empresario petrolero y estar próxima a recibir una herencia de su abuela. Con esa narrativa logró sostener su engaño mediante documentos falsos, fotografías y prótesis para simular un embarazo, mientras mantenía una imagen de vida perfecta ante quienes la rodeaban.
Una historia real difícil de creer
La perturbadora historia comienza tras conocer a Wade Griffin, un cazador de un pequeño pueblo del este de Texas, con quien comenzó a vivir a tan solo tres meses, a pesar de que Taylor tenía dos hijos; tras ello, quienes la conocieron la describían como una mujer “encantadora y con las ideas claras”.
Griffin relató que en poco tiempo comenzaron los gastos elevados: vehículos todoterreno, ganado e incluso un rancho en Oklahoma por 4 millones de dólares, lo que hacía difícil sospechar de su verdadera situación.
Sin embargo, todo comenzó a cambiar cuando Parker anunció que Griffin y ella esperaban un bebé, algo que sorprendió por la rapidez con la que ocurrió.
De acuerdo con la información, para sostener su versión, consiguió un documento médico falsificado que confirmaba la gestación. Además, inundó sus redes sociales con fotografías simulando su embarazo.
A pesar de ello, conforme se acercaba la supuesta fecha de parto —el 22 de septiembre de 2020—, las dudas crecieron entre sus allegados, quienes comenzaron a cuestionar su historia.
La investigación reveló posteriormente que el objetivo de Parker era mantener la mentira a toda costa. Incluso, tras los hechos, se descubrió que buscó en Google términos como “adopciones de recién nacidos”, “cómo encontrar una madre biológica” y videos de cesáreas.
Sin embargo, cuando su historia comenzó a desmoronarse, fue hasta la casa de una conocida embarazada, Reagan Simmons-Hancock, de 21 años, a quien atacó brutalmente para robar a su bebé.
El 9 de octubre de 2020, Parker llamó al 911 desde su auto afirmando que había dado a luz a un bebé que no respiraba.
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Al ser localizada por la policía, se descubrió que el recién nacido no provenía de su vientre. Tras ello, la trasladaron a un hospital, donde se confirmó que nunca estuvo embarazada.
Tras una investigación en Texas, la condenaron a pena de muerte al encontrarla culpable del asesinato de Reagan Simmons-Hancock y de su bebé.
El fenómeno del true crime en Netflix
El éxito del documental confirma el creciente interés del público por las historias criminales basadas en hechos reales. Netflix ha encontrado en este género una fórmula efectiva para atraer audiencia, e Instinto maternal destaca por la complejidad psicológica de sus protagonistas y las preguntas que plantea sobre la manipulación y la confianza.
