Los responsables de la negociación del Tratado de Libre Comercio le deben a la república una explicación de la letra chiquita que extiende el acuerdo diez años más, hasta 2036. Y ahí hay tres puntos delicados:

1.- Habrá una revisión anual a modo de certificación estadounidense.

2.- La agenda comercial es sólo parte del Acuerdo porque EU ya decidió usar el Tratado como instrumento de dominación geopolítica y vecinal.

3.- Y a pesar de que el Tratado se construyó sobre la base de disminuir el esquema de los aranceles como impuestos al comercio exterior para consolidar un verdadero libre comercio, Trump los usó como castigo geopolítico y lo dejó como arma de coerción para los siguientes presidentes.

En realidad, no se trata de algo nuevo. El Tratado lo firmó EU –de acuerdo con un Memorándum de 1991 firmado por el entonces embajador John Dimitri Negroponte– con dos objetivos no comerciales: apoyar con el comercio libre las reformas neoliberales de De la Madrid y Salinas de Gortari y subordinar la geopolítica de México a la seguridad nacional de la Casa Blanca.

Así que nadie se debe llamar sorprendido. Salinas de Gortari en 1993 y Peña Nieto/López Obrador en 2018 firmaron la revisión del Acuerdo con conocimiento de causa de la subordinación geopolítica. Y el actual secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, tuvo que renegociar con esa espada de Damocles con un Trump que ha usado los aranceles como castigo político.

La ratificación y extensión del Tratado por diez años más debiera de pasar por un acuerdo político entre todas las fuerzas en el Congreso y no dejar sólo que el poder presidencial decida como estructura autoritaria.

Y faltaría por ver cuál es el plan nacional de desarrollo general e industrial y agropecuario para los próximos diez años.

 

Zona Zero

En círculos de analistas de inteligencia y seguridad nacional se están revisando con lupa las cartas del Chapo Guzmán para exigir su regreso a México, de cuyas cárceles se fugó en dos ocasiones con la complicidad de funcionarios. Hasta ahora se ha revisado su salud mental por el encierro absoluto, pero en realidad se requiere un enfoque político que estaría apelando a información que el capo posee y que al parecer hasta ahora no ha entregado a los fiscales de EU. Así que ahí hay una vertiente política latente.

 

(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

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