Fotos: Miguel Martínez Corona / En los últimos 12 meses, las fuertes lluvias causaron destrozos en varias alcaldías, un problema que ha reconocido el Gobierno capitalino

Las afectaciones durante la temporada de lluvias no se limitan a la vía pública; la mayoría de las viviendas e inmuebles comerciales sufren daños estructurales que no son detectados debido a la falta de una cultura de revisión, detección y mantenimiento, alertó el especialista Ricardo Rojas.

Las fuertes precipitaciones causan encharcamientos e inundaciones que, a simple vista, no permiten dimensionar los riesgos que representan para la infraestructura de casas, edificios o locales si no se atienden de manera oportuna, advirtió el experto en entrevista con 24 HORAS.

Te puede interesar: Gobierno de México inicia consulta sobre Ley General de Derechos de Pueblos Indígenas y Afromexicanos

Aunado a la falta de revisión estructural, la cual debería realizarse al menos cada cinco años, existe otro problema.

“El 76 por ciento de las familias mexicanas no cuentan con un seguro de vivienda, careciendo de una cultura de protección financiera ante fenómenos como lluvias o inundaciones”, abundó.

Ricardo Rojas, vocero de Imperquimia, puntualizó que “una filtración no tratada a tiempo compromete no solamente el acero de refuerzo dentro de las losas - a lo que llamamos corrosión estructural -, sino que además puede generar daños severos en los cimientos".

Inmuebles ya dañados

Mencionó que, en una entidad con alta actividad sísmica como la Ciudad de México, si un inmueble presenta filtraciones fuertes, la estructura se vuelve menos resistente ante los movimientos telúricos, lo que se convierte en un tema delicado.

 

Recordó que gran parte de las edificaciones en la capital del país carecen de un programa de mantenimiento preventivo riguroso, aumentando los peligros de enfrentar problemas de drenaje y estancamientos en las azoteas, zonas que muchas familias y administradores no revisan ni impermeabilizan.

Asimismo, advirtió que cuando el trabajo deja de ser preventivo y se convierte en correctivo, como la reparación de una losa, muro o drenaje, el costo de los arreglos se puede triplicar.

“Las principales fallas que observamos en viviendas y edificaciones se derivan de la fatiga de materiales y errores en los sistemas de sellado, lo que detona la fisuración de losas”, explicó.

Te puede interesar: IPN desarrolla app con IA para anticipar incendios forestales

Como recomendación para evitar afectaciones en los hogares, Rojas sugirió realizar una inspección manual durante la época seca para identificar daños superficiales que podrían derivar en problemas mayores, y no posponer los trabajos preventivos con el apoyo de especialistas en albañilería e ingeniería, sobre todo en las azoteas.

“El 80 por ciento de los problemas en azoteas se resuelven manteniendo las salidas de agua libres. Las familias pueden realizar una inspección manual tocando los muros para verificar que no se sienta humedad, subir a los techos para confirmar que no haya encharcamientos y realizar una limpieza profunda de los sistemas de drenaje”, concluyó.

Reportero de la sección CDMX en el diario 24 HORAS. Apasionado del periodismo y las buenas historias. Egresado de Comunicación de la FES Acatlán, con experiencia en agencia, diarios y sitios web.