Habitantes de la colonia 10 de Junio, en Tultepec, Estado de México, cercanas de la estación Teyahualco del Tren Suburbano permitieron el paso libre a los usuarios del transporte en protesta porque Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), incumplió con la reparación de sus casas afectadas por las obras del proyecto ferroviario.
La manifestación comenzó a las 8:00 horas y permanecieron ahí hasta las 18:00 horas, tras alcanzar un acuerdo formal con representantes de la Secretaría de Gobernación (Segob) federal.
De acuerdo con los afectados, las obras del medio de transporte, que conecta a Buenavista con el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (AIFA), ocasionaron daños estructurales en al menos 150 inmuebles, de los cuales más del 25 por ciento aún no ha sido reparados.
Con cartulinas en mano, los manifestantes señalaron que algunas obras de mitigación ya comenzaron; sin embargo, aseguraron que los trabajos no se han realizado en la totalidad de los inmuebles afectados, presuntamente por falta de recursos.
Ante esta situación, solicitaron el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, como se observó en uno de los mensajes
exhibidos.
Los inconformes dejaron pasar a los usuarios sin pagar por su traslado; esta acción fue mientras esperaban que alguna autoridad atendieran sus demandas y dieran una solución a los daños ocasionados en sus viviendas.
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Análisis previo
Los pobladores recordaron que en 2025 estudios realizados por el Ejército mexicano confirmaron afectaciones a 150 domicilios, debido a la cercanía con las obras del tren.
De estos, 11 se declararon inhabitables y con orden de demolición, en tanto el resto de las viviendas presentaron daños reparables.
Indicaron que los primeros depósitos para los arreglos los recibieron a finales de 2025, e ingresaron maquinaria pesada para la demolición; todos los trabajos se supervisaron por parte de autoridades federales para confirmar el avance.
Denunciaron que desde enero de este año, algunos dueños de viviendas dejaron de recibir los pagos y las obras están inconclusas.
Algunas familias optaron por vivir entre escombros y otras han rentado en espera de la liberación de los recursos.
Se quejan de la incomunicación
Cuando se diseñó la ampliación de la línea ferroviaria, las vías dividieron físicamente a varias comunidades de Tultepec, particularmente a la 10 de Junio.
Los vecinos denunciaron desde el principio que el trazado original los iba a dejar “encerrados” y aislados del resto del municipio, lo que limitó los accesos para servicios de emergencia y dividir sus rutas diarias hacia escuelas y comercios.
El uso de maquinaria pesada y las constantes excavaciones y colocación de pilotes provocaron vibraciones severas que agrietaron y dañaron estructuralmente las 150 viviendas aledañas a los derechos de vía.
