A casi cuatro meses del incendio en el pozo Krem-1 de Petróleos Mexicanos (Pemex), en el municipio de Las Choapas, Veracruz, la empresa del Estado aseguró que las concentraciones de emisiones contaminantes se mantienen por debajo de los límites máximos permitidos por la normatividad vigente.
Luego de las manifestaciones de las comunidades aledañas al siniestro que denunciaron afectaciones a la salud, Pemex señaló que la temperatura y el nivel de ruido derivados de la combustión de hidrocarburos también se monitorean continuamente en las inmediaciones del pozo.
“La temperatura disminuye a niveles normales después de 200 metros de distancia al pozo, mientras que el ruido se reduce por debajo del límite máximo permisible a partir de los 300 metros, estando la comunidad más cercana a cuatro kilómetros de distancia”.
Además señalaron que, hasta el momento no se han registrado vibraciones más allá de esta distancia.
La empresa dijo que, desde que se registró el incidente, se tomaron las medidas necesarias para monitorear las emisiones, la temperatura y el ruido en la zona de influencia, instalando los equipos de monitoreo necesarios para garantizar la seguridad y protección, tanto del personal técnico como de las comunidades aledañas.
Refirió que la calidad del aire se monitorea de manera permanente mediante instrumentos especializados instalados en dos laboratorios móviles acreditados, operados por personal técnico del Instituto Mexicano del Petróleo.
“Estas mediciones se realizan en las comunidades ubicadas en la región, con el propósito de obtener información que permita conocer las condiciones ambientales”, declaró.
Además, explicó que para contener el escurrimiento de hidrocarburos líquidos, se construyeron diques de contención en la periferia del pozo para limitar el flujo hacia las zonas bajas.
Asimismo, se instalaron barreras de contención en los arroyos contiguos, verificando continuamente su correcto funcionamiento; por lo que la presencia de hidrocarburos, corriente arriba de estas barreras, ha disminuido significativamente en las últimas semanas.
Pemex informó que los residuos recuperados son enviados a disposición final a sitios autorizados para su tratamiento.
De tal manera, que, en apoyo a las comunidades de la zona, las Unidades Médicas Móviles continúan operando diariamente para brindar atención médica primaria a la población. Adicionalmente, se dispone de una unidad médica para la atención de los trabajadores en el campamento del pozo Krem1, el cual cuenta con áreas de consulta, estancia corta y atención crítica, sin que a la fecha se hayan identificado casos de intoxicación.
“Petróleos Mexicanos mantiene sus esfuerzos enfocados en la atención y pronta conclusión de esta contingencia, refrendando su compromiso con la protección de la población, del medio ambiente y el desarrollo social” y aseguró que el personal técnico de la empresa del Estado y de empresas de servicios especializados, mantienen labores ininterrumpidas para controlar el siniestro.
