Lejos de la vista de las autoridades, la acumulación de basura en áreas naturales y sitios no controlados aumenta cada vez más en México, estos espacios representan un foco de infección para los transeúntes y provocan un grave daño ambiental en el país.
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Según datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), los residuos sólidos urbanos son depositados en rellenos sanitarios; sin embargo, estos son insuficientes frente a la basura que produce una población de 118 millones de habitantes, por lo cual muchas personas optan por tirar sus desechos en lugares no autorizados.
En entrevista con 24 HORAS, David García, investigador en Ciencias Agrarias y académico del Instituto Interamericano de Tecnología y Ciencias del Agua de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), señaló que la falta de espacio es la causa principal de la proliferación de estos sitios.
“En aquellos donde no hay esa capacidad de gestión se buscan espacios a cielo abierto, retirados, que justamente van a ser barrancas o lugares alejados de la comunidad para que se puedan llevar ahí este tipo de desechos”, explicó García.
Tiraderos ilegales
En el Estado de México se contabilizaron entre cinco y 15 tiraderos de basura ilegales por municipio, donde diariamente se vierten aproximadamente cinco mil toneladas de desechos, lo que representa un grave problema ambiental, de salud y de seguridad.
Ante este panorama, el investigador señaló que el Estado de México recibe residuos provenientes de la Ciudad de México y de Hidalgo, lo que complica su manejo.
“El Estado de México solo tiene 63 sitios de disposición final controlados. Es complicado para el territorio y la cantidad de residuos que se generan”. Mientras que, en la Ciudad de México se registraron más de mil tiraderos de basura clandestinos activos.
Estos focos de infección acumulan diariamente más de 200 toneladas de residuos en calles, banquetas y camellones.
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Por su parte, Gehovana González, especialista en Ciencias de la Agricultura, explicó que la “la propia descomposición de los residuos genera gases que son tóxicos, sea orgánico o inorgánico, genera vectores de enfermedades, como ratas, roedores, moscas, etcétera”.
En el caso de los cuerpos de agua, señaló que la contaminación reduce sus niveles de oxígeno y altera los ecosistemas, lo que afecta la biodiversidad.
