La Comunidad de los Servicios de Inteligencia de Estados Unidos debe estar al borde de la butaca, porque está finalizando la primera temporada de la serie ¿Quién fue?, un estelar nada menos que del primer actor Ismael El Mayo Zambada.
Con sus palomitas y seguro hasta con nachos, los encargados de la seguridad nacional de EU están creyendo que se trata de una serie humorística, donde los actores se culpan unos a otros, chocan entre sí y de pronto descubren que debajo del plato base en una cena estaría saltando un mensaje de espías.
Y mientras en México se desarrollan las escenas en momentos con fragmentos cómicos como los de algún programa de Roberto Gómez Bolaños, allá en Estados Unidos van a sentenciar a cadena perpetua a El Mayo Zambada, lo atenderán de su enfermedad y ya desde antes están acumulando evidencias de sus confesiones sobre la narcopolítica mexicana.
México pasa por una etapa de nacionalismo autodesgarrador, porque los nacionalistas ya pactaron con los extranjeros y en la Casa Blanca sólo es cuestión de tiempo que inicien la segunda temporada de la serie México de mis Recuerdos.
En la DEA no saben si ponerse a llorar, reír o a rezar por las acusaciones de Palacio Nacional por una frase de 24 palabras de su jefe Terrance Cole: “…la mortal conexión entre las redes de cárteles y el Gobierno mexicano. Son la misma cosa. Y en la DEA, son nuestra máxima prioridad”.
Estados Unidos está cumpliendo puntualmente con su estrategia: echarle el fardo de la narcopolítica a México, a sus funcionarios y a sus cárteles y sentarse a esperar que comiencen a llegar a las diferentes oficinas de la Comunidad de Inteligencia quienes quieran intercambiar información por impunidad.
En estas nos encontramos, pero es apenas la temporada 1 de muchas más.
Zona Zero
- No está mal la insistencia mexicana de que la DEA vea al interior de Estados Unidos, pero esa no significa una verdadera respuesta de seguridad que pudiera inquietar o distraer a una de las agencias -la otra es la CIA- que ya pasó a formar parte del ejército privado del presidente de EU y que opera en función de los intereses de la Casa Blanca. Washington no está buscando quién se la cobre, sino quién se la pague.
(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.
@carlosramirezh
