Hay dolores que no se pueden maquillar ni esconder detrás de una cámara. El de Aylín Mujica es uno de esos. Su hijo mayor, Mauro Menéndez, de 31 años, conocido en la música como MAAHEZ, falleció en Barbados. La noticia llegó mientras ella grababa Top Chef VIP en Bogotá, Colombia.

Mauro viajó a la isla caribeña para asistir a un partido de béisbol a pesar de arrastrar un cuadro de neumonía. Su madre le había pedido que se quedara a recuperarse. Él decidió ir. Allá comenzó a sentirse mal, presentó dificultades para respirar después de actividad física y fue llevado de urgencia a un hospital. Según lo que han reportado varios medios, sufrió un infarto y después un segundo episodio cardíaco del que ya no se recuperó. No existe todavía un comunicado médico oficial de la familia, pero las versiones coinciden en que las complicaciones de la neumonía terminaron en ese desenlace.

Aylín estaba a miles de kilómetros. Algunas versiones periodísticas, entre ellas la de Mandy Fridman, señalan que recibió una videollamada de emergencia en la que pudo ver cómo el personal médico atendía a su hijo después del primer infarto, mientras lo trasladaban. La comunicación se cortó cuando los médicos interrumpieron para continuar con las maniobras de reanimación. Otras fuentes hablan simplemente de una llamada nocturna con la noticia que ninguna madre quiere escuchar. Ella suspendió de inmediato las grabaciones y viajó a Barbados a reclamar el cuerpo.

El padre, el músico cubano Osamu Menéndez, fue el primero en romper el silencio. Escribió desde el avión:

“Perdónenme, no puedo hablar; mi hijo Mauro murió anoche y estoy destrozado. Voy en el avión a buscar su cuerpo. Los quiero siempre y agradezco sus mensajes de condolencias”.

Horas después, Aylín publicó en sus redes un mensaje desgarrador acompañado de fotos junto a Mauro y sus otros hijos:

“Hoy mi corazón está devastado por la partida de mi hijo Mauro. Un ser lleno de luz, de amor, de alegría y de una bondad inmensa, que dejó una huella imborrable en todos los que tuvimos el privilegio de conocerlo. Su ausencia deja un vacío imposible de describir, y aprender a vivir con este dolor será el desafío más grande de toda mi vida. Vuela alto, mi amor. Te vamos a extrañar mucho, pero confío en que Dios te tiene en un lugar maravilloso. Solo te pido que me envíes fuerza para poder soportar tanto dolor. Gracias a todos los amigos y compañeros que me han enviado palabras de aliento. Te amo con mi vida, mi…”.

Mauro nació cuando Aylín tenía apenas 19 años. Se convirtió en DJ y productor musical, trabajó con artistas internacionales y mantuvo un perfil discreto comparado con el de sus padres. Era el hijo de dos artistas cubanos que construyeron sus carreras lejos de la isla.

Ahora ambos atraviesan el mismo abismo desde lugares distintos: ella recogiendo el cuerpo de su primogénito en Barbados, él volando para encontrarse con la realidad que no quiere creer.

No hay palabras suficientes para este tipo de pérdida. Solo queda el silencio que deja un hijo cuando se va antes que sus padres.

 

FACEBOOK  y YOUTUBE Ana María Alvarado

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