Se acabaron los agravios.

 

Ni el rey de España Felipe VI nos debe pedir perdón por los excesos cometidos durante la conquista, hace medio milenio, como exigía López Obrador.

 

Ni el presidente Donald Trump tiene pendientes disculpas por no entregarnos centenas de delincuentes reclamados ni por negarnos información sobre ellos.

 

De los agravios de la Iglesia Católica y en especial del Vaticano luego hablamos.

 

El primer caso es un asunto añejo: en marzo de 2019 el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, al parecer a influencia de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, mandó dos cartas.

 

Una a la corona española para exigir solicitudes de perdón a México por los abusos cometidos durante la conquista tras el descubrimiento de América.

 

Otra petición fue remitida al Papa Francisco.

 

Ninguno ha satisfecho el reclamo, razón por la cual el tabasqueño declaró en pausa las relaciones con Madrid y luego Claudia Sheinbaum no invitó al rey a su toma de posesión el 1 de octubre de 2024.

 

Pero el deporte ha trascendido a la diplomacia y por eso el rey Felipe VI asistió al partido de España contra Uruguay en Guadalajara, previo paso por Palacio Nacional y su respectiva entrevista con la titular del Poder Ejecutivo.

 

 

TRAS EL OLVIDO, A LO NUESTRO

 

Con Estados Unidos el tema es distinto.

 

También el futbol logró lo no conseguido por el trato político bilateral: Donald Trump invitó a Claudia Sheinbaum al sorteo del Mundial de Futbol y ahí hubo un saludo personal.

 

En la clausura fue lo mismo: el magnate se hizo acompañar de la Presidenta mexicana y del primer ministro de Canadá, Mark Carney, por supuesto con su incondicional Gianni Infantino.

 

Por ese servilismo el presidente de la FIFA agradeció a Donald Trump, a quien atribuyó el éxito del campeonato por encima de la gran respuesta del gobierno y del pueblo mexicano.

 

Antes de tal cortesía, Trump tuvo una descortesía: regresó las cartas diplomáticas enviadas para exigir información sobre los operativos migratorios y suspender en su territorio la persecución asesina de ciudadanos mexicanos.

 

Y si no da respuesta satisfactoria sobre los operativos letales, mucho menos informará cómo se llevó de México a Estados Unidos a Ismael El Mayo Zambada y a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán.

 

Aparte queda por saberse la participación de las agencias de Estados Unidos en el operativo donde fue localizado, perseguido y muerto Nemesio El Mencho Oseguera en Tapalpa en febrero pasado.

 

Todo eso está olvidado.

 

Pasó el Mundial y a lo nuestro, a lo cotidiano, a resolver nuestros problemas y a ver si hay alguien capaz de llamar a la reconciliación para aprovechar la dinámica de unidad generada durante el evento internacional.

 

ORGANIZACIÓN SUPRANACIONAL

 

1.- Parecía un hecho simbólico, pero no lo es.

 

La bandera de la FIFA rodeó en el estadio de Nueva Jersey las de los participantes asistentes a la justa por primera vez desarrollada en tres países, México, Canadá y Estados Unidos.

 

Es una demostración de un poder supranacional porque en la práctica superó la soberanía -tan reivindicada en los discursos oficiales- en aras de la mercadotecnia y la ganancia económica.

 

Hasta el nombre de los estadios fueron cambiados y ahora sí, en ejercicio de esa soberanía tan vilipendiada en los hechos, el Estadio Azteca recuperará esa identidad aunque le agreguemos Banorte.

 

Y Clara Brugada podrá usar los ajolotes y Claudia Sheinbaum puede colocar el símbolo del pato Merlín para no dejar pasar la inercia populista del Mundial.

 

Y 2.- Es considerado un municipio desarrollado.

 

Además, está dentro de la zona metropolitana de la Ciudad de México.

 

Pero en Atizapán ocho de cada diez habitantes tienen problemas de abasto de agua porque el caudal del Cutzamala les resulta insuficiente.

 

Dicho sistema está ahora al 70 por ciento de su capacidad y, según las previsiones, hasta septiembre alcanzará el 90 por ciento.

 

Y ante la desatención de las autoridades del estado de México y del municipio, la gente y las organizaciones sociales tratan de colaborar.

 

Por ejemplo, el Club Rotario de Sayavedra, presidido por Enrique Contreras Félix, de plano compró pipas para realizar esa labor altruista.

 

    @urenajose1

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