¿Quieres poner al sector académico progre al borde del éxtasis, así como para que empiecen los brindis a tu salud en el Covadonga, con mezcalito por supuesto? Cita a Mariana Mazzucato.
Para quien no la conozca, es una economista medio italiana, medio gringa, afincada en Inglaterra, que lleva unos años en la tarea de reivindicar que el Estado debe ser, y muy activamente, por el bien de todos, un “emprendedor”. Un motor del desarrollo.
En otras palabras, lo que pasa a decir es que eso de que lo público es un manatí reumático al que tenemos que cebar para que medio patalee, mientras lo privado es dinámico, imaginativo y eficaz, bueno, pues que no es cierto.
Como doña Mariana es, sin duda, una persona de estricta honestidad intelectual, habrá que asumir que sus tesis las escribió sin conocer el obradorismo, que no es que sea un manatí reumático, sino, de plano, uno que se acabó la comida del zoológico y está a cinco minutos de llegar al fondo del estanque para no salir jamás. Nada de qué sorprenderse.
No es raro que la academia viva al margen de la realidad, en Inglaterra y en cualquier parte. El problema es que a doña Mariana la contrató el Gobierno federal para hacer una evaluación del Plan México, evaluación cuyo borrador circula por ahí.
Como han apuntado varios colegas, lo que dice la contratada, sin darse cuenta de que lo dice, es que hay que deshacer todo lo que hizo el obradorismo, tanto en su primer piso como en el que la contrató, que es el segundo. O, si se prefiere, que hay que rehacer lo que deshicieron los dos pisos, el agropecuario y el de la tabla de Excel.
Dice que hay que tener un Estado robusto, eficiente, conectado con el mundo, con rendición de cuentas, contrapesos, instituciones con margen de maniobra y reformas fiscales, es decir, todo lo que machacó la Cuarta con recortes masivos de personal, desaparición de órganos autónomos y fideicomisos, zambombazos contra la ciencia, recortes a la educación, reformas al Poder Judicial y abrazos no balazos.
“Entonces la evaluación está de poca madre”, dirán ustedes. Una gurú chaira le acaba de pintar la cara al obradorismo. Pues no. Porque, inexplicablemente, doña Mariana, al mismo tiempo, pasa a decir que el Plan México anda súper bien orientado. Que vamos, ¡uf!, como para otra ronda de brindis en el Covadonga.
No sabemos cuánto costó el análisis. Lo que sabemos, desde ya, es para lo que va a servir. O sea, sabemos que la 4T volvió a gastarse el dinero que no tenemos en que la llenen de elogios.
@juliopatan09
