La reapertura gradual de la frontera al ganado mexicano no sólo representa un respiro para los productores nacionales, sino también para los consumidores estadounidenses, quienes enfrentaron mayores precios de la carne tras un año de restricciones comerciales derivadas del gusano barrenador, estimó el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
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El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) informó que desde este fin de semana reanudará el paso de ganado en la frontera hacia el puerto de Douglas, Arizona, para la importación de ganado mexicano, luego de mantener cerrados los cruces durante casi un año como medida para contener el avance de la plaga.
La reapertura estará condicionada al cumplimiento del Plan de Acción Conjunta entre ambos países y comenzará con ganado procedente de Sonora, explicó Juan Carlos Anaya, presidente del GCMA, considerado uno de los estados de menor riesgo sanitario, junto con Chihuahua.
Anaya dijo que la decisión representa una buena noticia para toda la cadena bovino-carne de Norteamérica, ya que el cierre terminó afectando tanto a productores mexicanos como a consumidores estadounidenses.
“El anuncio reconoce que el riesgo sanitario puede administrarse mediante regionalización, vigilancia epidemiológica, trazabilidad e inspección rigurosa, sin mantener indefinidamente cerrado el comercio entre dos mercados profundamente integrados”, señaló.
Ganado mexicano
Comentó que Estados Unidos depende en buena medida del ganado mexicano para abastecer sus corrales de engorda y posteriormente su industria de carne de res.
Durante el periodo de cierre dejaron de exportarse 1.974 millones de cabezas de ganado mexicano, lo que redujo la disponibilidad de animales para engorda en territorio estadounidense y presionó al alza los precios de la carne para los consumidores.
Al mismo tiempo, los productores mexicanos enfrentaron pérdidas estimadas en 2 mil 400 millones de dólares por las exportaciones que no pudieron concretarse, además de un costo de oportunidad de 592 millones de dólares, ya que tuvieron que vender sus becerros en el mercado nacional a precios inferiores.
El valor promedio de un becerro destinado a exportación rondaba los mil 200 dólares, mientras que en México se comercializó alrededor de 900 dólares, una diferencia cercana a 300 dólares por animal.
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La decisión del USDA también confirma el alto grado de integración entre las cadenas productivas de ambos países.
El GCMA detalló que cada año, México exporta alrededor de un millón de becerros para ser engordados en corrales estadounidenses, donde son procesados y comercializados como carne para el mercado interno y exportación.
“Estados Unidos depende en buena medida del ganado mexicano para abastecerse”, Juan Carlos Anaya director del GCMA.
Elevó 20% la carne con el barrenador
Hasta el cierre de 2025, el precio de la carne molida alcanzó un promedio de 6.69 dólares por libra, lo que representó un incremento de 19.3% respecto al año anterior y de 72% frente a los niveles registrados en 2020.
El USDA estima que durante 2026 los precios mayoristas de la carne registraran un aumento adicional de 6.9%, impulsados por la limitada oferta de ganado y los elevados costos de producción.
Antes de la reapertura de la frontera, un estudio de la consultora Food Ingredients registró que el país cuenta actualmente con 86.2 millones de cabezas de ganado, la cifra más baja de los últimos 75 años.
