Ante el regreso a clases, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) llamó a madres, padres y personas responsables de crianza a conocer y hacer valer sus derechos al contratar servicios educativos particulares.
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La dependencia recordó que las escuelas privadas establecen una relación comercial con las familias mediante un contrato, por lo que están obligadas a proporcionar información clara sobre las condiciones del servicio, incluyendo costos de inscripción, reinscripción y colegiaturas, políticas de cancelación y servicios adicionales.
Uno de los aspectos que deben revisar las familias antes de contratar es la incorporación de la institución a la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Los planteles particulares tienen la obligación de informar por escrito sobre este punto, con el propósito de dar certeza respecto a la validez oficial de los estudios.
Profeco también aclaró que, una vez firmado el contrato de prestación de servicios educativos, las instituciones particulares no pueden incrementar las colegiaturas durante el ciclo escolar de manera unilateral.
Profeco
Cualquier aumento requiere el acuerdo de la mayoría de las madres, padres y personas tutoras, de acuerdo con las disposiciones aplicables.
La Procuraduría destacó además que las familias tienen libertad para decidir dónde adquirir los artículos necesarios para el ciclo escolar.
Por ello, las escuelas no pueden obligar ni condicionar a las familias a comprar útiles, uniformes u otros materiales en un establecimiento determinado.
Tampoco pueden exigir que estos productos sean nuevos, por lo que es posible utilizar artículos de ciclos anteriores que todavía estén en buenas condiciones.
En caso de que una familia tenga pagos pendientes, la institución educativa puede suspender el servicio por falta de pago, pero existen límites sobre las medidas que puede aplicar.
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Profeco señaló que los planteles no pueden retener los documentos de los estudiantes como mecanismo para cobrar un adeudo.

