Así es el título del tabloide en papel periódico que recibí en mi domicilio el lunes pasado. En su portada, los tonos verde deslavado y las notas geométricas en amarillo pálido, integran el fondo de una ilustración de la presidenta Claudia Sheinbaum vistiendo una blusa tradicional indígena —con vivos en verde y guinda— la mirada al horizonte, sonriente y optimista. Sostiene con las manos cuatro mazorcas.
Varios rubros son los que integran el panfleto. Cada sección tiene un código QR. El de Pueblos Indígenas te manda a la página de Consulta de la Ley Indígena, otros más te dirigen a una que se titula 2do Informe de Gobierno y que dice Próximamente —y en donde se puede descargar un tabloide específico por entidad federativa. El resto te lleva a un video sobre el mitin de la Presidenta conmemorando los siete años de transformación —convirtiendo una vez más un asunto de partido en uno de Estado.
La información que queda disponible al ciudadano es la del pequeño periódico, misma que es superficial y que, en conjunto con el orden en que se presenta, el diseño gráfico, las ilustraciones y las frases que lo integran, sin duda podría clasificarse como propaganda política. Dos ilustraciones ocupan un par de páginas del folleto, una de Margarita Maza intitulada Alegría y Bienestar y la otra de Rita Cetina Gutiérrez que acompaña la frase Derechos no privilegios.
Los espacios más relevantes los ocupan los Programas para el Bienestar, en donde se subraya una inversión de un billón de pesos con la que 42 millones de mexicanos reciben este beneficio, y las dos páginas al centro de la gaceta dedicadas al Estado de México —aunque mi domicilio está en la CDMX.
A lo largo del documento se habla de acciones que no han sucedido pero que se dice sucederán; así como de buenas noticias para la economía mexicana (no es broma). Se leen frases como ¡Sin corrupción alcanza para más! o aseveraciones de que no regresará nunca más el sistema de corrupción y privilegios (tampoco sátira). Medias verdades acompañadas de algunos logros; afirmaciones que parecen extraídas de una película de humor negro y cifras que resultan irrelevantes frente a los grandes retos que enfrenta hoy el país.
En la contraportada, la Presidenta aparece con los ojos entrecerrados y la mirada seria, nostálgica. Frente a ella, en primer plano, está una niña con el pelo a contraluz cubriéndole parte de su cara. Su mirada va en otra dirección. Posiblemente observa su futuro. Con letras blancas se lee Amor al Pueblo.
Portada y contraportada retoman el lema utilizado por la Presidenta el 31 de mayo en el Monumento a la Revolución: A dos años del triunfo: honestidad, resultados, amor al pueblo y a la patria.
La jefa del Estado mexicano pareciera mirar en sentido opuesto de nuestra realidad, hacia un horizonte ideológico, un lugar idílico que solo existe en su imaginación y en la de su antecesor. Seguimos atrapados en la dinámica de la narrativa sin poder recibir con transparencia, veracidad y objetividad el estado actual que guarda la nación. Así viene el Segundo Informe de Gobierno de quien encabeza el segundo piso de la transformación.
@isilop
