Cada primero de octubre, la Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de los Murciélagos (RELCOM) inicia la celebración del “Mes del Murciélago”.
La iniciativa surgió en 2007 con la finalidad de cambiar la mala fama de estos animales y destacar su papel en la naturaleza.
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En los últimos años se ha hecho un esfuerzo especial debido al estigma que la pandemia de Covid-19.

Poe ello, Julieta Carrión, del Comité de Educación del Programa de Conservación de Murciélagos de Panamá, explicó que buscan:
“fomentar la reflexión sobre este diverso grupo de especies presente en nuestra región y resaltar las contribuciones de estos mamíferos al ambiente”.
Además, la RELCOM puntualiza que nació por la preocupación de que los murciélagos eran atacados sin razón, y decidió dedicar todo un mes a educar sobre ellos.

México: un país de murciélagos
De acuerdo a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), México es uno de los países con mayor diversidad de murciélagos en el mundo.
En la república viven alrededor de 120 especies, lo que equivale a más de una décima parte de todas las especies del planeta.
Además, son los únicos mamíferos capaces de volar y existen desde hace más de 50 millones de años.
A algunos académicos les gusta definirlos como trabajadores incansables del ecosistema mexicano.

Controlan plagas y protegen tu salud
Un solo murciélago insectívoro puede comer cientos de mosquitos en una noche por lo que son fundamentales para controlar plagas.
Osiris Gaona Pineda, investigadora del Instituto de Ecología de la UNAM, señala que gracias a ellos se reducen las poblaciones de insectos transmisores de enfermedades como el dengue, el zika y el chikungunya.
También ayudan a contener plagas que afectan cultivos como el maíz o la papa.

Son los jardineros del trópico
Los murciélagos frugívoros dispersan semillas de dos a cinco veces más que las aves, sin ellos, muchas selvas y bosques de México no podrían regenerarse.
Sostienen la industria del tequila y el mezcal
Esta es quizás su contribución más emblemática, y para algunas personas la más importante.

Gracias al murciélago magueyero (Leptonycteris yerbabuenae), principal polinizador del agave, la planta de la que se obtiene el tequila y el mezcal logra crecer fuerte y grande.
La UNAM ha documentado cómo las poblaciones de este murciélago están vinculadas directamente con la producción de estas bebidas, íconos de la identidad mexicana.

Un estigma que mata
A pesar de su importancia, los murciélagos cargan con una reputación injusta que cuesta cientos de vidas al año
“Siempre tienen el estigma de que son malos, de que están relacionados con las brujas, con la noche, con todo lo nocturno”, declara la investigadora Osiris Gaona.
Uno de los mitos más difundidos es que todos chupan sangre cuando en realidad hay más de más de 2 mil 400 especies en el mundo y solo tres se alimentan de sangre.
La mayoría come insectos, frutas o néctar.
Este estigma tiene consecuencias reales, un ejemplo es que durante la fiebre del “chupacabras” en los años noventa, hubo matanzas masivas de colonias de murciélagos en todo México.
Investigadores del CONAHCYT señalan que existe evidencia de que la reducción de murciélagos magueyeros por este mito pudo haber afectado la polinización del agave y, con ello, la producción de tequila a finales de esa década.

México en la lista de riesgo
Según la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT, que identifica a las especies en riesgo, 38 especies de murciélagos mexicanos están bajo alguna categoría de protección:
- 17 en protección especial
- 16 amenazadas
- 5 en peligro de extinción
La actualización más reciente de esta norma, publicada para consulta en 2025, propone retirar de la lista al murciélago magueyero menor, lo que refleja el éxito de las acciones de conservación en México.


