A mediados de septiembre de este 2026, la región de Créteil en París comenzó a ser escenario de una serie de manifestaciones en donde estudiantes de secundaria denunciaron la falta de docentes y el deterioro de los edificios, entre otras condiciones que dificultan su aprendizaje.
En un inicio, el descontento estudiantil se visibilizó a través de paros indefinidos de clases que poco a poco se fueron extendiendo en distintos planteles de otras ciudades francesas. Pero las protestas no se detuvieron únicamente en temas escolares.
Debido al creciente descontento por las políticas presupuestarias del gobierno, el 29 de septiembre se sumaron a las protestas distintos trabajadores del sector público, incluidos docentes, personal sanitario y bomberos quienes se manifestaron contra los recortes presupuestarios, los salarios y las condiciones de trabajo.
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¿Qué exigen las y los manifestantes en Francia?
Las demandas estudiantiles se concentran principalmente en mejorar las condiciones de enseñanza y garantizar que el acceso a la educación pública no dependa de la situación económica o del lugar de residencia. Entre sus principales exigencias se encuentran:
- Contratación y cobertura de plazas docentes: las y los estudiantes denuncian ausencias prolongadas de profesores, muchas vacantes y clases que no se imparten con regularidad.
- Rehabilitación de las instalaciones escolares: reclaman edificios en mejores condiciones, aulas equipadas, mobiliario suficiente y espacios que puedan utilizarse adecuadamente durante las temporadas de calor.
- Reducción de la sobrecarga académica: cuestionan los horarios extensos y las condiciones de aprendizaje que, aseguran, afectan su bienestar y rendimiento.

A estas demandas se suman las de trabajadores, pues los sindicatos reclaman mejores salarios, recuperación del poder adquisitivo y mayor financiación para los servicios públicos; así mismo cuestionan un proyecto presupuestario que contempla alrededor de 43 mil millones de euros en medidas de ajuste para 2027 por lo que para el 5 de noviembre, varios sindicatos ya convocaron una nueva jornada de huelgas y movilizaciones en los sectores público y privado.
El presupuesto educativo también se encuentra en el centro de la disputa ya que AFP informó que el proyecto gubernamental contempla para 2027 un aumento nominal de 1.7% del gasto educativo, una subida inferior a la inflación.
Si bien las demandas de estudiantes y trabajadores no son idénticas, ambas movilizaciones están de acuerdo en el rechazo a las restricciones del gasto público y en la exigencia de que el gobierno priorice los servicios públicos por lo que la participación sindical también ha contribuido a ampliar el alcance de las protestas más allá de los planteles escolares.
Denuncian represión del gobierno durante protestas en Francia
Por su parte, la respuesta de las autoridades francesas ha estado marcada por el despliegue de policías antidisturbios, uso de gases lacrimógenos, detenciones y el cierre preventivo de centros educativos.

Las denuncias sobre el uso de la fuerza aumentaron después de que varios adolescentes sufrieran lesiones graves durante los enfrentamientos. AFP informó que un estudiante perdió una mano tras un incidente relacionado con una granada aturdidora en Lens, mientras que otro joven había sufrido lesiones dentales después de recibir el impacto de un proyectil policial.
Ante estos hechos, Amnistía Internacional Francia pidió a las autoridades poner fin a lo que calificó como represión policial desproporcionada y recordó que las personas menores de edad también tienen derecho a expresar sus demandas mediante manifestaciones públicas.
Sin embargo, la represión policial no consigue desactivar el conflicto por lo que la resistencia de las protestas refleja una cuestión que va más allá de las aulas, pues también pone en cuestión las prioridades presupuestarias, las desigualdades sociales y la manera en que el Estado responde al descontento juvenil.
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